Introducción
Desde hace unos cinco
años
estamos viviendo una revolución medial a nivel mundial que
está
cambiando todas las relaciones sociales en el plano privado, comercial,
político y cultural con una aceleración no comparable a
otros
cambios tecnológicos del pasado.
Esta revolución
medial
tiene como base el desarrollo de la internet así como diversas
tecnologías
de information y comunicación (TIC) relacionadas con esta red
digital
como por ejemplo:
-
personal
computer
-
laptop
-
correo
electrónico
-
World
Wide Web
-
almacenamiento
y trasmision
de información en servidores locales
-
técnicas
multimediales
-
máquinas
de búsqueda
de información a nivel local y global
-
integración
de los medios
de comunicación, entretenimiento e información (radio,
televisión,
teléfono) en la internet.
-
diversas
formas de comunicación
(newsgroups, chat, mailing lists, teleconferencias)
-
acceso
móbil a la internet
La difusión masiva
de
estas tecnologías tiene como consecuencia cambios radicales en
las
instituciones públicas y privadas así como la necesidad
de
un replanteo de las políticas nacionales e internacionales de
información
y comunicación. Dicho replanteo concierne por ejemplo:
-
La
creación de mercados
especializados de los conocimientos
-
El
desarrollo de bibliotecas
y archivos digitales
-
El
desarrollo del comercio electrónico
-
La
publicación y difusión
de los conocimientos por medio de la internet
-
La
creación de servicios
públicos de acceso a la internet
-
La
creación de servicios
de educación (a nivel escolar, universitario y de
investigación)
basados en redes digitales
-
La
promoción de las culturas
locales en el medio digital
-
El
desarrollo de comunidades
y grupos de interés transcultural y independientes de distancias
geográficas
-
La
participación de individuos
y grupos en los procesos políticos (comunales, regionales,
nacionales,
internacionales)
I.
La función de las bibliotecas digitales
El
conjunto de cambios producidos
por el desarrollo de las TICs crea lo que podemos llamar una cultura
digital.
Pero así como la cultura basada en la invención de la
imprenta,
la cultura del libro, no tuvo como consecuencia la desaparición
de la comunicación oral, sino que ambas formas de intercambio
convergieron
en una nueva síntesis, así también se nos abre
como
tarea social del siglo XXI una convergencia de las diversas
tecnologías
y medios de interacción, información y
comunicación.
Esta es la perspectiva en la que debemos plantear el tema de la
creación
de bibliotecas digitales. Estas tienen un valor aditivo con respecto a
las bibliotecas clásicas que podríamos sintetizar de la
siguiente
manera:
-
Acceso a
documentos independientemente
del espacio y el tiempo: piénsese por ejemplo en el problema de
acceder a documentos almacenados en bibliotecas o archivos
lejanos
al lugar, al momento y a los usuarios para quienes son necesarios.
-
Combinación
de documentos
(textos de diversos tipos, incluyendo documentos multimediales) en
diversos
archivos digitales y clásicos.
-
Búsqueda
de documentos
e informaciones no digitalizadas, en base a máquinas de
búsqueda
digitales (catálogos online).
-
Combinación
de los procesos
de información y comunicación: por ejemplo contactos a
través
de correo electrónico con el/los autor(es)/la(s) autora(s) de un
documento.
-
Creación
de grupos de
intereses culturales, científicos, políticos etc. basados
en técnicas digitales (newsgroups, mailing lists etc.) y su
(posible)
enraizamiento en comunidades locales.
Estas posibilidades del
desarrollo
cultural, que son a su vez el motor del desarrollo comercial de
una
región, un país, un grupo internacional así como
del
comercio mundial mismo, deben desarrollarse en base a una estructura de
servicios comunes que permita un máximo de iniciativas privadas.
El problema del balance entre comercio y cultura en el medio digital es
el punto clave para la creación de una cultura digital en la
cual
las ya existentes diferencias entre diversos grupos sociales no sean
profundizadas
sino que sirva justamente para dar nuevas perspectivas a una sociedad
más
justa. Esta es la visión de lo que podríamos llamar una economía
social de mercado de la información y de la comunicación.
Es aquí donde la
red
de bibliotecas públicas debe jugar un rol clave posibilitando
tanto
la educación de los futuros usuarios como el accesso libre a la
red digital. Esto concierne no sólo la educación de los
usuarios
que por diversas razones (económicas, familiares, culturales
etc.)
tienen que superar barreras para poder servirse de las TICs, sino que
las
bibliotecas públicas, tanto las de carácter popular como
las científicas, deben transformarse en agentes activos del
cambio,
promoviendo todo tipo de actividades y colaborando con los centros de
educación
a todos los niveles.
Para esto es necesaria la
capacitación del personal técnico y
académico
de las bibliotecas y centros de información que está a
cargo
de la estructuración y el mantenimiento de los procesos de
información
y comunicación en escuelas, liceos, universidades, centros de
capacitación
técnica, academias etc., a fin de que puedan tomar un rol de
liderazgo
en este proceso de transformación cultural. Dicha
capacitación
concierne tanto los aspectos técnicos de hard- y software como
sobre
todo la estructuración, presentación y
actualización
de la información. Un personal calificado es la base para que
las
bibliotecas puedan jugar un rol activo en la creación de foros
de
capacitación de los que surjan iniciativas públicas y
privadas
para nuevas fuentes de trabajo. Para esto es necesario también
el
fomento de joint ventures con la industria, en especial en el
campo
agropecuario, así como con los programas de desarrollo
internacional.
II.
Desafíos políticos de una cultura digital
Todos
estos cambios no van a
tener lugar sin distintos tipos de conflictos a todo nivel, como lo
venimos
experimentando en los últimos años. Basta pensar en los
problemas
causados por los viros digitales, la difusión de la
pornografía
en la internet, el uso de la red para actividades subversivas etc. Dado
que los distintos sistemas políticos, las tradiciones
culturales,
las leyes nacionales e internacionales son no sólo distintos
sino
en muchos puntos también contradictorios y dado también
el
carácter global y decentral de la red, es necesario ir
tematizando
estos problemas en distintos foros sociales y políticos
utilizando
para ello tanto los medios e instituciones ya existentes como los que
ofrece
la red misma, a fin de encontrar a nivel individual, local y nacional,
formas de uso que sean compatibles con el carácter abierto y
liberal
de las sociedades modernas, evitando por ejemplo censuras
políticas,
respetando los principios de privacidad y confianza y creando mismo
tiempo
dispositivos de seguridad, tanto técnicos como culturales para
poder
utilizar en forma responsable la red digital.
Esta tarea se puede
comparar
a la responsabilidad tanto del estado como de los constructores y
usuarios
con respecto a la creación de redes de transporte (calles,
auto-rutas)
o de comunicación individual y masiva (teléfono, radio,
televisión),
con los consiguientes mecanismos de regulación y
educación,
cuyo fin es la promoción adecuada de su uso.
La red de bibliotecas
públicas
debe de servir de catalizador tanto en la puesta a disposición
de
distintos servicios públicos de información y
comunicación
digitalizada, como también creando foros locales que posibiliten
a las clases más necesitadas el acceso a los conocimientos y a
los
institutos de educación, dando así nuevas oportunidades
para
el progreso social y económico.
La función del
estado
consiste en fomentar activamente la creación de nuevas empresas
digitales así como concebir una política orientada hacia
el futuro de una cultura digital enraizada en las necesidades y las
oportunidades
locales concretas. El fomento de bibliotecas en la era digital forma
parte
de este proyecto y es por así decirlo una inversión
cultural
hacia el futuro de una sociedad.
III.
Contribuciones, tareas y perspectivas
Teniendo
en cuenta la importancia de las tecnologias de la información y
comunicación para el desarrollo cultural y económico de
un
país no es de extrañar que
varios
países latinoamericanos hayan lanzado planes de apoyo para la
difusión
del internet.
Entre
los foros de investigaciones recientes sobre el desarrollo de una
cultura
digital en Latinoamérica quisiera destacar por un lado el Simposio
Latinoamericano y del Caribe: Las tecnologías de
información
en la sociedad. Uso e impacto presente y futuro que tuvo lugar en
Aguascalientes
(México) del 13 al 15 de octubre de 1999 y que fue organizado
por
el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e
Informática
(INEGI) de México y el Programa Intergubernamental de
Informática
de la UNESCO (Simposio 2000) y por otro el Primer Foro 2000 en
torno
a la sociedad de la información con el tema "Desafíos
en la Sociedad de la Información en América Latina y
Europa"
que tuvo lugar del 19 al 21 de enero del 2000 en Santiago de Chile y
que
fue organizado por el CREPAC (Centro Regional de Educación
Permanente
y Acción Cultural de Aquitania) y su eslabón
latinoamericano
el UNICOM (Foro 2000).
En
el campo de la investigación aplicada merecen especial
atención
las actividades de la fundación FUNREDES, que actúa desde
1988 y está dedicada a la diseminación de las nuevas
tecnologías
de la información y comunicación, orientada hacia los
usuarios
y los contenidos. Su metodología conecta intimamente el trabajo
conceptual a la práctica. Ha creado tres redes nacionales de
investigadores
en Perú, República Dominicana y Haití, facilitando
la creación de redes nacionales así como la
organización
de comunidades virtuales. Un objetivo principal de investigación
es el del impacto de las nuevas tecnologías a los niveles
socio-culturales y lingüístico. FUNREDES apoya
también
especialmente la creación de una cultura de democracia
participativa
apoyada en las nuevas tecnologías (FUNREDES
1999). Su presidente, Daniel Pimienta indica la diferencia clave
entre
un cultura digital "consumista" con pocos proveedores y muchos
usuarios
de internet y una cultura digital "productiva" basada a
numerosos
servidores y redes. Naturalmente que en la base de dichas culturas se
encuentran
políticas que acentúan o frenan el desarrollo regional o
nacional basado tanto en la técnica como en la
capacitación
básica (Pimienta 1999).
Las
bibliotecas estatales no tienen necesidad de crear por ellas mismas
muchos
de los servicios que son ofrecidos por un mercado creciente de sitios
que
va desarrollando una industria digital, creando nuevas fuentes de
trabajo
no estatales. Un ejemplo interesante de buscadores uruguayos es UruguayTotal.com
establecido a fines de 1997, que ofrece diversos servicios
como por
ejemplo: direcciones en el web, compras, cultura, deportes,
economía,
educación, gobierno y política, medio de prensa,
industrias,
salud, sociedad, contando con más de seis mil suscriptores
distribuidos
por los cinco continentes. Otros buscadores uruguayos con diferentes
servicios
son por ejemplo:
reduy: http://www.reduy.com/
TECnet: http://www.tecnet.com.uy/
Uruguay
guía mundial:
http://www.web2mil.com/uruguay/
Uruguay.total.com:
http://www.uruguay.org.uy/
uruwow: http://www.uruwow.com/
Para
una visión comparativa y crítica de los buscadores vea aquí.
La
función de las bibliotecas públicas es la de equilibrar
la
creciente comercialización de la red prestando servicios de
base,
estimulando formas activas de utilización de la red y
promoviendo
el acceso sobre todo a grupos marginados.
Para
esto último son necesarias también iniciativas poco
comunes
como la de "Telecentros latinoamericanos: Proyecto Piloto de Redes
Comunitarias"
que es un proyecto en Ecuador coordinado por Roberto Roggiero y
patrocinado
por diversas instituciones como el Centro Internacional de
Investigaciones
para el Desarrollo (CIID) y lanzado en 199. La finalidad de este
proyecto
es establecer telecentros equipados con computadoras y radiomodems en
tres
comunidades aisladas del nordeste de Ecuador, poblados donde el medio
ambiente
ha sido dañado por la producción petrolera (Telecentros
1999).
A nivel internacional
quisiera
destacar, junto a las actividades de otros organismos de las Naciones
Unidas
(ITU, WTO, WIPO) así como de diversas organizaciones no
gubernamentales
dedicadas al desarrollo de la internet, como por ejemplo la Internet
Society
(ISOC), el "Observatororio sobre la sociedad
de
la información" de la UNESCO así como diversas
conferencias
y foros de esta entidad sobre problemas sociales, éticos y
legales
de la sociedad de la información. El World Communication and
Information Report 1999-2000 de la UNESCO ofrece finalmente un
informe
detallado sobre la situación de las tecnologías de la
información
y comunicación en Latinoamérica y el Caribe (UNESCO
1999-2000).
Conclusión
El rol
de las bibliotecas en la era digital está íntimamente
ligado
a las funciones y los servicios que ellas han venido ofreciendo al
público
durante siglos. Se trata entonces de un nuevo desafío cultural
frente
al cual los profesionales en el campo del manejo del saber con sus
técnicas
de selección, ordenamiento, almacenamiento, búsqueda y
trasmisión
deben contribuir con un aporte al mismo tiempo local y transcultural,
creando
redes destinadas a abrir perspectivas de desarrollo cultural,
económico
y político.
El
desarrollo de una cultura digital debe dirigirse en vistas a fomentar
iniciativas
de base. Estas deben surgir paralelamente a una política estatal
que desarrolle servicios digitales en sus propias instituciones,
particularmente
en las bibliotecas públicas. Una política liberal en el
campo
de la información no significa dar rienda suelta a una
economía
que margine aún más a los ya marginados, sino que, por el
contrario, debe apoyar proyectos destinados a promover la iniciativa y
la creatividad de quienes habían quedado desligados del proceso
educativo por razones de aislamiento geográfico, técnico
y económico.
FUNREDES
(2000) http://funredes.org
Pimienta,
D. (1999): Diagnóstico Internet en ALC.
En: www.funredes.org/mistica/castellano/eventos/samana/diagnostico.html
Simposio
Latinoamericano y del Caribe (2000): Las tecnologías de
información
en la sociedad. Uso e impacto presente y futuro. www.inegi.gob.mx/informatica/espanol/simposio99/contenido.html
Telecentros
latinoamericanos: el Proyecto Piloto de Redes Comunitarias
www.idrc.ca/books/reports/1999/3-1-01s.html
UNESCO
(1999-2000): World Communication and Information Report 1999-2000
www.unesco.org/webworld/wcir/en/index.html
UNESCO
(1997): VF-INFOethics www.de3.emb.net/infoethics/
UNESCO
(1998): Second UNESCO International Congress on the Ethical, Legal and
Societal Challenges of Cyberspace
www.unesco.org/webworld/infoethics_2/
UNESCO:
Observatory on the Information Society
www.unesco.org/webworld/observatory/newsletter/index_es.html