EL MENSAJE DEL BUDDHA

Modos y caminos de soltarse


Rafael Capurro
  

 

 
  

INDICE


Introducción

I. Breve diccionario budista
II. Textos budistas
III. Traducciones del Dhammapada

Pasajes a otras orillas

Bibliografía  


 

 
  

.„El mensaje del Buda puede ser resumido con lo que fueron, según la tradición, sus últimas palabras: "Trabaja con cuidado hacia tu liberación." (Panikkar 1996, 56, mi traducción)

Para Raquel Capurro


INTRODUCCION

Las traducciones selectas del Dhammapada que presento a continuación tienen su origen en una revisión de la traducción alemana de Munish B. Schiekel (Dhammapada 2008) accesible aquí.

Intento hacer mi camino siguiendo este pensamiento de Heidegger: "Tra-ducir – pasar a otra orilla – ¡¡a la orilla de otro!!") („Über-setzen – auf ein anderes Ufer – an das Ufer eines Anderen!!“) (Heidegger 2000, 341). La palabra castellana 'traducir' proviene del latín: 'trans', es decir, más allá, y 'ducere' o sea llevar o pasar. Sobre el sentido de este "tra-ducir"  („Über-setzen“) o transferirse a otra orilla o a la orilla de otro, también de ese otro en diálogo con uno mismo, escribe Heidegger:

"Normalmente se piensa que "traducir" es pasar una lengua a otra, de la lengua extranjera a la lengua materna o viceversa. Sin embargo no nos damos cuenta que traducimos constantemente en nuestra propia lengua, la lengua materna, en su propia palabra. Hablar y decir son en sí mismos un traducir, cuya esencia no puede consistir en que la palabra que ha de traducirse y la traducida pertenezcan a lenguas diversas. En todo diálogo y soliloquio reina un traducir originario. Con esto no aludimos en primer lugar al proceso de sustituir una expresión utilizando otra de la misma lengua por medio de una "descripción". El cambio de palabras es ya una consecuencia de que aquello que ha de ser dicho se ha trasladado a otra verdad y claridad o problematicidad. Esta traducción puede tener lugar sin que la expresión cambie. La poesía de un poeta, el tratado de un pensador se basan en una palabra propia, sóla y única.  Ellas [la poesía, el tratado, RC] nos obligan a percibir esta palabra como si la escucháramos por primera vez. Estas primicias de la palabra nos trasladan a una nueva orilla. Lo que se suele llamar traducción y descripción siguen sólo a la traducción de todo nuestro ser en el ámbito de una verdad transformada. Sólo cuando nos hemos transferido a esta traducción estamos bajo el cuidado de la palabra. Recién entonces en base a un respeto así fundamentado frente al lenguaje podemos encargarnos de una tarea a menudo más fácil y limitada de traducir una palabra extranjera a la propia." (Heidegger 1982, p. 17-18, mi traducción)

„Man meint, das „Übersetzen“ sei die Übertragung einer Sprache in eine andere, der Fremdsprache in die Muttersprache oder auch umgekehrt. Wir verkennen jedoch, daß wir ständig auch schon unsere eigene Sprache, die Muttersprache, in ihr eigenes Wort übersetzen. Sprechen und Sagen ist in sich ein Übersetzen, dessen Wesen keineswegs darin aufgehen kann, daß das übersetzende und das übersetzte Wort verschiedenen Sprachen angehören. In jedem Gespräch und Selbstgespräch waltet ein ursprüngliches Übersetzen. Wir meinen dabei nicht erst den Vorgang, daß wir eine Redewendung durch eine andere derselben Sprache ersetzen und uns der „Umschreibung“ bedienen. Der Wechsel der Wortwahl ist bereits die Folge davon, daß sich uns das, was zu sagen ist, übergesetzt hat in eine andere Wahrheit und Klarheit oder auch Fragwürdigkeit. DiesesÜbersetzen kann sich ereignen, ohne daß sich der sprachliche Ausdruck ändert. Die Dichtung eines Dichters, die Abhandlung eines Denkers steht in ihrem eigenen, einmaligen, einzigen Wort. Sie zwingt uns dieses Wort immer wieder so zu vernehmen, als hörten wir es zum ersten Mal. Diese Erstlinge des Wortes setzen uns jedes Mal über zu einem neuen Ufer. Das sogenannte Übersetzen und Umschreiben folgt immer nur dem Übersetzen unseres ganzen Wesens in den Bereich einer gewandelten Wahrheit. Nur wenn wir schon diesem Übersetzen übereignet sind, sind wir in der Sorge des Wortes. Erst aus der so gegründeten Achtung vor der Sprache können wir die meist leichtere und begrenztere Aufgabe übernehmen, fremdes Wort in das eigene zu übersetzen.“ (Heidegger 1982, S. 17-18).

Cruzaré realmente a la otra orilla, la de Buda, el Iluminado o Despierto como se suele traducir al término sánscrito buddha? Tal vez sería más adecuado hablar de el Suelto o Desligado, términos que aluden a un ser-en-el-mundo sin apego a si mismo? Buda no es un nuevo nombre propio, como lo fue Siddharta Gautama, del que justamente se desligó.

Mis traducciones sin conocimiento del sánscrito y del pali son intentos muy débiles. Me apoyo en la fuentes que cita Schiekel así como en el estudio clásico de Raimon Panikkar (1966). Estos caminos de 'tra-ducción' tienen su origen en la tradición de la(s) filosofía(s) de la existencia (Kierkegaard, Heidegger, Sartre) como la expone, por ejemplo, el filósofo alemán Odo Marquard en sus clases de los años setenta recientemente publicadas (Marquard 2013). Marquard explica la diferencia entre dichos pensadores y el pensamiento esencialista desde Platón hasta Hegel y Husserl. La soltura o desligamiento de Buda basado en su visión nueva y despierta sobre la insustancialidad o inesencialidad de las cosas y en especial de nuestro yo mismo, nuestra identidad personal, mismidad o 'quiensidad'  (Capurro 2013) (âtman) puede abordarse desde esta orilla, siempre y cuando uno esté dispuesto a la 'tra-ducción', al traslado o a la 'trans-ferencia' a la orilla del otro.

Buda, el Suelto, Desligado o Transferido, no proclama una nueva religión basada en una revelación divina. Tampoco es él un intermediario divino. Pero tal vez sucedió que sus alumnos hicieron de él y de su mensaje una religión. Luego de Buda vino el budismo. La siguiente anécdota apunta a esto.

„Cuando pocos meses antes de su muerte le preguntaron a Buda quien nombraría como sucesor, respondió de la siguiente manera [...]:
"¿Cómo es que la Orden espera tal cosa de mi? Yo  expuse  la enseñanza (dhamma) sin  diferenciar un adentro y un afuera puesto que en lo que a ella respecta el completamente desligado no tiene el puño cerrado de un maestro, que se reserva ciertas verdades. [...]
Un completamente desligado no cree ni que él tenga que guiar a la Orden o que la Orden dependa de él. [...] Por esto, sed vosotros mismos vuestra  isla, vuestro propio refugio, conservad la enseñanza como isla, como refugio, ¡no tengais ningún otro refugio! [...]" (Dhamapada 2008, 10, mi traducción)

La visión despierta de Buda sobre la condición humana se dirige a cada uno en cuanto le es posible, sin ayuda de un redentor divino, liberarse de la situación de dependencia no sólo de las cosas sino, sobre todo, de si mismo, de la propia mismidad.

Esta visión atenta y despierta está conectada con ejercicios, los cuales tienen un sentido muy diferente al de las técnicas de meditación cristianas. Los caminos de soltarse son individuales en el sentido de que son caminos del yo mismo en dirección a su desligamiento o soltura. El yo mismo o la 'quiensidad' (Capurro 2013) es la raíz de todas las formas de ser apresado.

La  visión atenta y despierta con respecto a la naturaleza pasajera e inesencial de los fenómenos incluyendo el yo mismo así como el dirigirse a cada uno personalmente  es algo que une y separa  intuiciones fundamentales del Desligado con pensadores de la existencia dos mil quinientos años más tarde.

El Suelto no trasmitió esta visión en forma escrita, pero lo que conservaron sus alumnos indica que cuestionó la moral vigente así como su reflexión en forma de una ética. Si esta fue su visión central, su "silencio" (Panikkar 1996) con respecto a la pregunta sobre dios y el desarrollo subsiguiente de una teololgía es comprensible. El silencio del Suelto sobre la eternidad del mundo, la esencia de lo divino o la esencia de la personalidad individual o del si mismo está basado en la visión de que estos asuntos metafísicos no son cosas sobre las cuales podamos hablar con sentido, como lo mostró Wittgenstein pero también Kant o Heidegger. Panikkar relata la historia siguiente que lleva como título "Ninguna respuesta es adecuada":

„Luego, el caminante Vacchagotta visitó al Elevado [...] y dijo:
'Y bien, Maestro Gautama, ¿existe un si mismo?'
El Elevado calló frente a estas palabras.
'Cómo es pues, Maestro Gautama, ¿no existe un si mismo?
El Elevado calló nuevamente.
Entonces Vacchagotta, el caminante, se levantó de su asiento y se fue.
Poco después de su partida el venerable Ananda le dijo al Elevado:
'Señor, ¿por qué el Elevado no respondió la pregunta del caminante Vacchagotta?
'Ananda, si yo hubiera respondido la pregunta del caminante: '¿Existe un si mismo?' diciendo: 'No existe un si mismo', entonces, Ananda, habría optado por el partido de los eremitas y bramanes, quienes creen en la eternidad.
'Pero por otro lado, Amanda, si hubiera respondido la pregunta: '¿Entonces no existe un si mismo?' diciendo que sí, que existe, ¿habría estado mi respuesta en consonancia con el saber de que todas las cosas son pasajeras?'
'Ciertamente que no, Señor'.
'Si hubiera respondido a la pregunta del caminane Vacchgotta, 'Entonces, ¿no exise un si mismo?' diciendo que no, que no existe, habría provocado aún más confusión en el confundido Vacchgotta ya que en este caso se habría dicho: 'Antes tenía un yo mismo, pero ahora no tengo ninguno más." (Panikkar 1996, p. 127-128, mi traducción).

El Suelto no es fundador de una religión sino que es un ético, que no pretende que su visión sea concebida como una teoría sobre la vida buena, sino como estímulo dirigido a cada uno, para que se cuide de sí mismo. Desde esta perspectiva, la ética del Suelto se parece al "cuídate a ti mismo" (epimeleia heautou) de Sócrates así como a la ética de Aristóteles, quien no se cansa de decir que el sentido de la ética como filosofía práctica basada en el ejercicio de las virtudes, no debe contentarse con ser teoría sino que debe culminar en un si mismo modelado por  la areté. Pero para el Suelto el buen-ser (eu zen) del sí mismo no es la finalidad del saber, sino que se trata justamente de soltar o desligarse no sólo de todo tipo de fines, teorías, ritos y dogmas construídos por ese si mismo sino, por encima de todo, de desligarse del si mismo o sea de desensimismarse.

Este soltarse o desligarse de sí mismo es a lo que apunta la palabra nirvana si la entendemos como una "primicia de la palabra" (Heidegger) que nos lleva a la orilla del Suelto. Un pensar en el sentido de una práctica de "tra-ducción" tendría que comenzar aquí cuando se trata, por ejemplo, de traducir el Dhammapada cruzando a la orilla del Suelto.

Por cierto que una traducción que haga el pasaje desde la orilla del pensar de la existencia en sus diversas formas, no es menos riesgosa que los intentos desde otras orillas. ¿Qué diría el Suelto sobre estos intentos tan desamparados? Probablemente me preguntaría si son ellos mi camino de desensimismamiento. Ciertamente que lo son.

I. BREVE DICCIONARIO BUDISTA


abhinn
â – la comprensión originaria

„saber fundamental; en los textos pali posteriores tiene siempre el sentido de "las seis fuerzas interiores": fuerza mágica (por ej. volar, caminar sobre el agua, etc.), oído celestial, leer pensamientos, ojo celestial, recuerdo de formas de existencia pasadas, sellar todos los impulsos y liberación final". (Dhammapada 2008, p. 126, mi traducción).

amata –  la ligazón

Soltar. Ver nirvâna.


anakkhata – lo anónimo

Ver nirvâna.


arahat –  el suelto, el que se autodesliga


arahatta –  la protección del desensimismamiento


ariya-puggala – los caminos del sí mismo

la entrada, el retorno, el no más retorno, el desensimismamiento.


âtman – el si mismo

„Junto a su significado como pronombre (demonstrativo, indefinido e incluso reflexivo)  âtman ha sido traducido como 'alma', 'sustancia', 'yo', 'mismidad', 'yo mismo' etc. Curiosamente no se puede decir que alguna de estas traducciones sea falsa aunque yerren o bien con respecto al trasfondo o bien a los matices del original. [...]
La intuición del Buda se refiere a la pura contingencia. Es el descubrimiento de la ausencia de un sujeto máximo de la acción, es la experiencia primaria de lo perecedero y por ello del dolor que mora en el interior de todos los entes. Con su rehusar a hablar sobre el âtman quiere indicar Buda que no existe un objeto último y máximo así como tampoco un objeto primario de la experiencia humana. No hay nada que pudiera ponerse como fundamento último y determinado en relación a todo lo demás. Se puede decir, argumentando en forma opuesta, que el concepto del Buda es idéntico a la afirmación de que en este mundo no hay entes favorecidos. No hay por un lado sustancias y por otro accidentes. No, todo lo que podemos experimentar es igualmente perecedero, fugaz, inconstante. No sólo los colores y los sentimientos sino también el sujeto que los experimenta." (Panikkar 1996, p. 65-67, mi traducción)


bojjhanga – las siete formas del despertar

atención
enseñanza  (de Buda)
voluntad
alegría
tranquilidad
recogimiento
sosiego


brahma-cariya – el liberado

también: el que renuncia, el que vive limpiamente


Buddha – el Suelto


cattāri ariyasaccāni
– Las cuatro verdades nobles

dukkha: sufrimiento (la vida es sufrimiento)
samudaya: causa (causas del sufrimiento son la avidez, el odio y la  ceguera)
nirodha: apagarse (cuando se apagan las causas, cesa el sufrimiento)
magga: Ver sammā (el óctuple camino)


dhamma – el ensamblaje

también: la ley, la enseñanza, la realidad.
Dhammapada:  poemas del ensamblaje.


gantha – las cuatro ataduras

deseo
odio
reglas y rituales
dogmas


jhan
ās – los ejercicios de desensimismamiento

bondad (metta)
vacío (vipassana)
tranquilidad (samatha)
caminar

(Ver: Dhammapada 2008, p. 133-142).


khandha – los modos de ser humanos

cuerpo, sensaciones, percepciones, psique, conciencia.

mara –  sufrimiento, muerte

Ver: samsara

nirvâna – el irse

„La etimología de la palabra es instructiva. El verbo sánscrito nirvâ significa "ser aniquilado" o "ser consumido". No se usa nunca en modo transitivo sino siempre como un fuego que se "extingue" o una llama que se va apagando por falta de combustible. Evoca al viento (como en el término latino spiritus o el griego pneuma). Pero el viento no sólo apaga el fuego sino que atenúa el calor de modo que nirvâna etimológicamente también tiene el significado de "refrescante" o "agradable". […]

Nirvâna es más que un estado psíquico. Es la extinción de la existencia vista como algo negativo y condicionado. Es el 'término' de la temporalidad, la muerte y todo lo mortal, de todo lo que (todavía) puede nacer. Pues ¿dónde termina toda experiencia humana sensible o intelectual? En el sufrimiento. Esto significa que el último fin del ser humano tiene que ser la pura negación de la negatividad, el a-no-nada-miento. La "no nonada" de la mística española, la eliminación de aquella nada, de la nonada, que uno mismo "es". Está claro que todo depende del significado que le demos al verbo "ser". Para el Buda aquello que uno "es" no es ciertamente lo que uno cree ser, siente o piensa, o aquello que uno pensó que creía, sentía o pensaba. Nirvâna es el fin de toda samskâra. Es la disolución de todas las ataduras. Es el apagar la sed. Es la eliminación de los tres vicios capitales. Nirvâna pertenece a la "otra orilla" o pâra, la orilla opuesta a la que aludía y quería trasmitir la tradición de las Upanishads. En una palabra, nirvâna puede ser interpretada como santidad (arhatva), como el ideal del arhant: "nirvâna suele llamarse la eliminación de la pasión, el odio y la confusión."

La afirmación menos falsa que podemos hacer sobre nirvâna es tal vez que sea akrita: no hecha, no establecida, a diferencia de lo trabajado (samskrita), lo erigido, e incluso de lo creado. Si existir es lo que es,  nirvâna es No-ser." (Panikkar 1996, p. 79-81, mi traducción).


pann
ā – la visión clara, la comprensión


parinibbuta
– la tranquilidad completa


punna
– las buenas obras, los méritos, las ganancias

saggapayā – el cielo y los seres vivos menores

"las seis regiones: dioses, demonios, seres humanos, animales, espíritus  y seres sufriendo en los infiernos." (Dhammapada 2008, 126)
 

sammā – el óctuple camino

comprensión correcta (sammā-ditthi)
pensar correcto (sammā-sankappa)
hablar correcto (sammā-vācā)
actuar correcto (sammā-kammanta)
vida correcta (sammā-ājiva)
esfuerzo correcto (sammā-vāyāma)
atención correcta (sammā-sati)
concentración correcta (sammā-samādhi)

Ver: sīla


samyojana – las diez ataduras

Las cinco ataduras menores:
egoismo
terquedad
atarse a reglas y rituales
deseo sensible
mala voluntad 

Las cinco ataduras superiores:
deseo corporal superior
deseo espiritual
presunción
intranquilidad
ignorancia

También: samyoga - las cuatro ataduras: sentidos, vida, opiniones (charlatanería), ignorancia.

samsara – el ciclo de la existencia


s
īla – el soltarse de la violencia

Ver: sammā
De aquí se derivan principios éticos a diversos niveles.


tathāgata – el Suelto


vipassan
ā – la comprensión del sufrimiento, lo perecedero y el desensimismamiento

viveka – el retiro

yoga – los ejercicios en ser humano




II. TEXTOS BUDISTAS

El siguiente texto está tomado con algunas modificaciones de (Panikkar 1996, 62-64, mi traducción).

"Los textos canónicos budistas pueden ser clasificados de acuerdo a cinco categorías. La primera y más antigua que pertenece a la tradición de Theravâda Tradition constituye el canon de Pâli. A ella pertenecen también fragmentos del mismo canon en sánscrito, los cuales pertenecen a las escuelas Sarvâstivâda, Mularsarvâstivâda y Mahâsânghika. La tradición Mahâyâna posterior también compuso sus textos canónicos en sánscrito.

A. Theravâda, la escuela de los antiguos. A ella pertenecen los textos más antiguos llamados Tripitaka. Las tres cestas (pitaka):

1. Vinaya Pitaka: El cesto de la disciplina monástica
a. Sutta Vibhanga: Las clasificaciones de la regla.
Bhikkhuvibhanga, para los monjes.
Bhikkhunîvibhanga, para las monjas.
b. Khandhaka: El texto
Mahâvagga: La parte más extensa.
Cullavagga (Culavagga): La parte menor.
c. Parivâra: El anexo

2. Sutta Pitaka: El cesto de los textos. Colección de las palabras del Buda y de sus alumnos. Estos son los documentos más importantes de su enseñanza (dhamma). Hay cinco nikâya colecciones o partes:
a. Dîgha-nikâya: colección de los largos Sutta (34)
b. Majjhima-nikâya: colección de los Sutta medianos (142)
c. Samyutta-nikâya: colección de los Sutta combinados (56 grupos)
d Anguttara-nikâya: colección de los Sutta, clasificados por temas (11 grupos)
e. Khuddaka-nikâya:  colección de los textos cortos (15), entreellos:
(1) Dhammapada: Versos del Dhamma.
(2) Udâna: Dichos (en su mayoría en forma métrica).
(3) Itivuttaka: "Así fue dicho", los discursos del Buda.
(4) Sutta Nipâta: los discursos (en su mayoría en verso) sobre el Buda, la sociedad y la ética.
(5) Theragâthâ: las estrofas de los antiguos: monjes.
(6) Therîgâthâ: las estrofas de las antiguas: monjas.
(7) Jâtaka: Historias sobre las reencarnaciones del Buda.

[...]

3. Abhidamma Pitaka o Sattapakarana: Los siete tratados. Interpretación detallada de la enseñanza. Entre los comentarios del canon de Pâli el más famoso es Visuddhimagga: el camino de la purificación completa, de Buddhagosa. Se trata de un tratado sistemático y completo de toda la enseñanza.

B. Sarvâstivâda

Fragmentos en sánscrito del Vinaya, de la Sutta y de otros textos de este canon. La mayoría existe sólo en traducciones chinas y tibetanas.

C.  Mularsarvâstivâda

Una parte importatne del Vinayavastu se conserva en Kashmir. Una versión completa del Vinaya. existe en lengua tibeta.

D. Mahâsânghika

El Mahâsânghika es considerado como Vinaya Pitaka de esta escuela a pesar de que incorpora textos del tipo de Sutta así como leyendas. El fragmento más importante de este canon se conserva en Nepal.

E. Mahâyâna

Los textos pertenecen al período posterior desde alrededor del siglo II DC (Nâgârjuna) aunque el origen de alguno de ellos puede remontarse al comienzo de la era cristiana. Las dos escuelas más importantes eran Mâdhayamika (Shunyavâda) y Vijñânavâda (Yogâcâra).

Los Sûtras más importantes de esta rica tradición son:

Prajnâpâramitâ, colección de los textos Sûtra en prosa sobre la Gran Sabiduría, derivados de Shûnyatâ.

Lalitavistara Sûtra: exposición extensa del juego, una  historia legendaria sobre la manifestación humana previa del Buda.

Lankâvatâra Sûtra: La bajada (âvatâra) del Buda a Srî Lañka, donde durante una tiempo respondió a las 108 preguntas del Bodhisatva Mahâmati e hizo exposiciones fundamentadas de su enseñanza.

Saddhara Pundarîka Sûtra: Sutra del Loto de la verdadera Ley. Sobre la naturaleza de las manifestaciones del Buda, sobre las opiniones del Buda y de los Bodhisatvas. Contiene diversas parábolas.

Mañjushrî Mûlakalpa: El Kalpa original del Mañjushrî. Este Kalpa es un tratado que fija la regla del ritual. Se trata de un texto posterior, algo semejante a una enciclopedia sobre diversas cosas: enseñanza ritual, astrología, historia."



III. TRADUCCIONES DEL DHAMMAPADA



1 LA ELECCIÓN

1
Todas las cosas surgen en ti mismo,
Son productos de nuestro poderoso yo.
Si hablas con un ti mismo impuro,
Si actúas con un ti mismo impuro,
La consecuencia será sufrimiento,
Así como la rueda sigue al pie
que tira al carro.

2
Todas las cosas surgen en ti mismo,
Son productions de nuestro poderoso yo.
Habla con un ti mismo puro,
Actúa con un ti mismo puro,
Y la felicidad te seguirá,
Así como la sombra sigue al cuerpo
y no se aparta de él.

[…]
 

2 LA ATENCION
 

21
La atención [appamāda] es el camino hacia el irse [nirvâna],
la falta de atención es el camino hacia el desorden del existir.
Quien permanece atento, nunca más vuelve,
Mientras que el desatento es ya como uno que vuelve.

[…]

 

3 EL SI MISMO
 

33

Así como el que hace flechas
las corta y endereza correctamente,
De la misma manera el atento ordena su si mismo
Inquieto y dificilmente refrenable.

34
Como un pez sacado del agua
Y encallado en la arena,
Así se agita este si mismo inconstante
Bajo el poder del sufrimiento
[māra].


35
El si mismo es difícil de refrenar
Camina por donde quiere.
Es bueno observarlo,
Y amansarlo conduce a la felicidad.


36
El si mismo es difícil de conocer
Camina por donde quiere,
Es sabio cuidar de él
Y protegerlo conduce a la felicidad.

37
A este si mismo caminante
Que habita en el cuerpo pero sin poderlo asir,
Quien lo venza,
Se liberará de las ataduras de māra.
 

38
Un ser humano que es inconstante en su si mismo,
Sin confianza y claridad,
Y que no entiende la
enseñanza del Suelto [saddhamma],
En él no puede crecer ninguna comprensión
[paññā].
 

39
Un ser humano en un si mismo libre de deseo
Y ya no más oprimido por la aversión,
Quien se ha soltado de todo lo bueno y lo  malo,
Vive, gracias a su atención,
libre de peligros.

40
Comprende a tu cuerpo
como una vasija frágil,
Y cuida a tu ti mismo como un castillo,
Supera a
māra con tu comprensión profunda,
Cuida lo adquirido en tu soltura [
sīla]
y renuncia a aferrarte.

41
Porque pronto este cuerpo
Estará en la tierra,
Tirado y sin conciencia
Como un pedazo de madera inútil. 

42
Tanto tu peor enemigo
como los que te odian,
no te pueden
dañar nunca tanto
como tu a ti mismo
si lo fundamentas en lo calamitoso.


43
Tu padre, tu madre
y los que te quieren,
nunca pueden ayudarte tanto
como tu a tu ti mismo,
si lo fundamentas en lo sano.
 

4 LAS FLORES

[…]

46
Mira como el cuerpo se asemeja a una pompa de jabón,
como un reflejo fugaz en el aire,
Retira las flechas de Mara adornadas con flores,
Y aléjate de forma invisible de este reino del desorden.
 

47
Si quieres coger todas estas flores,
Si tu corazón esta repleto de deseo,
El desorden, de pronto, te va a sorprender,
Como una ola de la marea sorprende a un pueblo durmiendo.
 

[…]

  

5 EL IGNORANTE E INSENSATO
 

[…]

61
Si en tu caminata no encuentras
A ninguno de tu mismo talante,
Camina solo,
La compa
ñía de un insensato sólo trae desgracia.

[…]

67
¿Por qué haces cosas
De las que luego te vas a arrepentir
Que te traen lágrimas y dolores,
Cuando tu acción producirá frutos?

[…]
 

74
„Ojalá que todos conozcan mi trabajo,
Legos, monjes y monjas,
y ojalá que todos sigan
Siempre en todo mi voluntad."
Así es el pensar y actuar del insensato
Y así crece su orgullo cada vez más.
 

75
Un camino conduce a la ganancia,
El otro camino al soltarse [nirvâna].
Un monje y un alumno del Suelto,
que ve esto claramente no debería
deleitarse con la hospitalidad y la honra,
Sino ejercitarse en soltarse
en el retiro [viveka].

 

6 EL SABIO

[…]

88
Aún cuando te resulte difícil
Alegrarte de la soltura,
Deslígate sin embargo de todo deseo,
Y libera tu corazón y tu ti mismo
de todo desorden [kilesa].


89
Una vez que has educado a tu tí mismo correctamente
De acuerdo a las siete formas del despertar [bojjhanga],
Una vez que te has desligado de todo deseo
Y que te regocijas de la libertad del soltar,
Cuando tus pasiones
están completamente selladas,
has alcanzado la tranquilidad [paranibbuta].

 

7 EL QUE SE AUTOLIBERA
 

90
El que ha recorrido el camino
Está completamente libre
Libre de aflicción
Libre de todas las ataduras [gantha],
Libre de la voluntad.

[…]
 

8 LOS MILES
 

[…]

103
Mejor que vencer
a miles de guerreros en una batalla
Es vencerte sólo a ti mismo,
Entonces eres realmente vencedor en la lucha.

[…]
 

9 EL DESORDEN
 

116
Apúrate a hacer cosas con orden
Y mantén tu ti mismo lejos del desorden.
Si dudas sobre esto,
Tu ti mismo se alegrará del desorden.

[…]
 

10 LA VIOLENCIA


129
Todas las criaturas tiemblan frenta a la violencia
Todas las criaturas temen la muerte;
Mírate a tí mismo en otros,
Y no mates, no hieras.

[…]

 

11 EL ENVEJECER

[…]

155
Quien no ha llevado una vida suelta,
Ni ha logrado alcanzar bienestar en su juventud,
Se asemeja a una garza vieja y con alas cansadas
Junto a un estanque seco y sin peces.

[…]

 

12 LA AUTOEDUCACION

[…]
 

159
Actúa siempre de la misma manera
como la
enseñas a otros,
Autoeducado puedes educar a los otros,
Pero autoeducarse es difícil. 


160
Tu eres tu propio protector,
¿Quién, si no, te podría proteger?
Autoeducado alcanzas la protección del desensimismamiento [arahatta]
Que es difícil de lograr. 

[…]

165
[...]
Tu eres la fuente
de pureza e impureza,
Y nadie puede
Purificar a otro.
 

166
No descuides tu propia autosoltura,
Ni siquiera en vistas a un gran bien futuro,
Conoce tu propia tarea,
y llévala a cabo. 
 

13 EL MUNDO

[…]

170
Mira todo este mundo
Como una burbuja en el agua,
Como un reflejo en el aire,
Así caminas más alla de este reino del desorden.

[…]


14 EL DESENSIMISMADO

[…]

183
Cesa de hacer el mal,
Oriéntate hacia el bien,
Purifica tu corazón y tu ti mismo:
Esta es la
enseñanza del Suelto.

[…]

 

15 LA FELICIDAD

206
Felicidad y bendición es
encontrar a los sueltos por si mismos,
Y en lugar de vivir junto con movidos (por otros)
hacerlo con despiertos,
Así se puede ser siempre feliz.
 
[…]

 

16 EL PLACER 

[…]

211
No ates tu corazón a nada,
A fin de que la pérdida no te provoque dolor.
Va más allá del afecto y desafecto.
De esta manera te liberarás de todas las ataduras.

 
[…]
 

17 El ENOJO


221
Suelta el enojo y el orgullo,
Libérate de todas las ataduras [samyojana]

[…]

  

18 LAS SUCIEDADES

[…]
 

236
Constrúyete tu propia isla y  refugio,
Apúrate y cuídate, desarrolla la visión,
Libérate de todo desorden,
Y alcanza así una vida suelta.
 

[…]

 

19 EL ENSAMBLAJE (DHAMMA)
 

[…]
 

267
Cuando te sueltes de todo lo bueno y lo malo,
Y camines como un liberado [brahma-cariya]
Por este mundo del desorden,
Vas a ser considerado realmente como un suelto.

[…]

 

20 EL CAMINO


273
El camino más elevado es el óctuple camino [samma]
La verdad más elevada son las cuatro verdades [
cattāri ariyasaccāni]
Lo más alto es la soltura,
Y el ser humano más elevado es el Suelto,
que conoce.

[…]

289
Ve claramente todo esto
Vive sabia y sueltamente
Y busca pronto para tí
El camino del soltarse [nirvâna].

 

21 EL EJERCICIO MULTIPLE
 

[…]
 

305
Siéntate atento, acuéstate atento, camina atento,
Ejercita sin cansarte
Edúcate a ti mismo con atención,
Permanece contento
En la soledad de los bosques.

22 LOS ABISMOS DEL DOLOR 

[…]

307
Muchos visten la toga amarilla,
Pero no refrenan su acción calamitosa,
Y de esta manera las consecuencias de sus actos
Conducen a los abismos del sufrimiento.

[…]

 

23 EL ELEFANTE

[…]

328
Si encuentras un amigo sabio,
un comp
añero,
Que vive y comprende correctamente,
Supera todos los obstáculos
y camina junto con él,
Atento y con un corazón y un tí mismo abierto


329
Si no encuentras un amigo sabio,
un compañero,
Que vive y comprende correctamente,
Camina como un rey, que se ha liberado de su reino,
Y camina solo
Como un elefante en la jungla.

[…]

 

24 EL DESEO

[…]

336
Si tu vences al deseo
que trae miseria,
Lo que es difícil de superar en este mundo,
Se te caen todas las preocupaciones,
Como las gotas de agua se caen de las hojas del lotus.

[…]

353
„Lo he superado y conocido todo
No apegándome a nada
Y sin dejarme ensuciar por nada,
Me he soltado de todo,
Y todo deseo está sellado,
Estoy desligado y libre,
Esto lo he conocido por mí mismo,
¿A quién puedo llamar mi maestro?"

[„esta es la respuesta que le dió Buda después de su despertar al asceta [samana] Upaka cuando este se encontró con él en la calle e impresionado por su apariencia  radiante y pacífica, le preguntó quién fue su maestro. (Colección de los Sutta medianos [Majjhima-Nikaya] 26)“] (Dhammapada 2008, 111) (mi traducción)

 

25 EL SOLITARIO
 

[…]

367
Permanece en el cuerpo y en tu ti mismo
Sin apegarte a un "yo" o a un "mío",
Y no te lamentes del decaimiento:
De esta manera serás llamado correctamente un solitario.

[…]

379
Gracias a tu esfuerzo,
Gracias a tu auto-observación,
Gracias a tu propia atención,
Vivirás feliz, o solitario.

 

380
Tú mismo eres tu propio maestro,
Tú mismo eres tu propio refugio,
Edúcate a ti mismo
Así como lo hace el criador con su caballo noble.

[…]

 

26 EL BRAHMAN  Y EL SANTO


[…]

392
El brahmán venera al fuego sagrado,
Pero tú inclínate ante el hombre
De quien has escuchado y comprendido la
enseñanza
Que el Suelto ha proclamado.

[…]

397
Al que se ha liberado de todas las ataduras,
No estando excitado ni preocupado,
Al que se ha realmente liberado de apegos y ataduras,
A ese lo llamo un santo. 

[…]

406
A quien permanece tranquilo
en medio de hombres altercando,
A quien permanece pacífico
en medio de hombres peleando,
A quien permanece suelto
en medio de hombres ávidos,
A ese lo llamo un santo.

[…]

419
A quien ve claramente, como en todos lados los entes
pasan y surgen,
Quien es libre de todo apego y despierto,
A ese lo llamo un santo.


420
Al que va por un camino que nadie conoce,
Ningún dios ni ente celestial
y ningún ser humano,
Al que está suelto de todos los impulsos [arahat],
A ese lo llamo un santo.


421
A quien no está apegado ni al pasado,
ni al futuro,
Y ni siquiera al presente,
A quien está libre de todo deseo,
Y a quien no está adherido a nada,
A ese lo llamo un santo.

[...]

423
Al que conoce sus formas de existir previas,
Al que conoce claramente cielo e infiernos [saggapaya],
Al que ha llegado al fin de todas las transformaciones,
Al que ha logrado la comprensión originaria [abhinna],
Al que vive suelto como un sabio silencioso,
Como un suelto completo,
A ese lo llamo un santo.



PASAJES A OTRAS ORILLAS

Mis traducciones me han llevado a menudo al Japón así como a otras orillas. Aquí están algunas huellas:


Die Wahrheit des Seins ist ein Schatten der Wahrheit des ZEN (1999)
http://www.capurro.de/zen.htm

Die Lehre Japans. Theorie und Praxis der Botschaft bei Franz Xaver (2002)
http://www.capurro.de/xaver.html

On Hermeneutics, Angeletics and Information Technology (2003)
http://www.capurro.de/tsukuba.html

Ethik der Informationsgesellschaft – ein interkultureller Versuch (2006)
http://www.capurro.de/parrhesia.html

Intercultural Information Ethics (2007)
http://www.capurro.de/iie_dialogue.html

A Dialogue on Intercultural Angeletics (2009)
http://www.capurro.de/intercultural_angeletics.html

An Intercultural Dialogue on Roboethics (2013)
http://www.capurro.de/intercultural_roboethics.html

Intercultural Aspects of Digitally Mediated Whoness, Privacy and Freedom

Aspectos culturales de la privacidad en un mundo digitalmente globalizado (2013)
http://www.capurro.de/privacidad_intercultural.html



BIBLIOGRAFIA

Also sprach der Erhabene (1986). Eine Auswahl aus den Reden Gotamo Buddhos. Übertragen von Karl Eugen Neumann. Diogenes Verlag

Buddhistische Legenden (1985). Übertragen und herausgegeben von Heinrich Zimmer. Mit einem Vorwort von Friedrich Wilhelm. Frankfurt: Insel.

Capurro, Rafael (2013). Aspectos culturales de la privacidad en un mundo digitalmente globalizado. 
http://www.capurro.de/privacidad_intercultural.html

Dhammapada (2008). Die Weisheitslehren des Buddha. Aus dem Pali ins Deutsche neu übertragen und kommentiert von Munish B. Schiekel. Stuttgart: Theseus Verlag.

Die Bhagavadgitā. (1980). Aus dem Sanskrit. Übersetzung, Einleitung und Anmerkungen von Klaus Mylius. Wiesbaden: VMA.

Die vier edlen Wahrheiten. Texte des ursprünglichen Buddhismus (1998). Herausgegeben von Klaus Mylius. Stuttgart. Reclam.

Gytso, Janet (1998). Apparitions of the Self. The Secret Autobiographies of a Tibetan Visionary. A Translation and Study of Jigme Lingpa's Dancing Moon in the Water and Dākki's Grand Secret-Talk. Princeton University Press.

Heidegger, Martin (2000). Zu Hölderlins Übersetzungen der Pindarfragmente. In: Zu Hölderlin – Griechenlandreisen. Frankfurt a.M.: Klostermann, GA 75, 341-347.

Heidegger, Martin (1982). Parmenides. Frankfurt a.M.: Klostermann, GA 54.

Hesse, Hermann (2013). Siddharta. Eine indische Dichtung. Frankfurt a. Main: Suhrkamp.

Marquard, Odo (2013). Der Einzelne. Vorlesungen zur Existenzphilosophie. Stuttgart: Reclam.

Panikkar, Raimon (1996). Gottes Schweigen. Die Antwort des Buddha für unsere Zeit. Frankfurt a.M.: Fischer (Urtext: „El silencio de Dios”, Madrid 1970; Amerikanische Originalausgabe “The Silence of God. The Answer of Buddha” Maryknoll 1989; Deutsche Übersetzung, München, Kösel 1992).

Pecheron, Maurice (1988). Buddha. Mit Selbstzeugnissen und Bilddokumenten dargestellt von Maurice Percheron. Aus dem Französischen übertragen von Joachim Rassat. Hamburg: Rowohlt.

Upanishaden. Die Geheimlehre des Veda (2007). In der Übersetzung von Paul Deussen. Herausgegeben und eingeleitet von Peter Michel. Wiesbaden: Marix Verlag (2. Aufl.).

Upanishaden. Die Geheimlehre der Inder (1986). Übertragen und eingeleitet von Alfred Hillebrandt. Mit einem Vorwort von Helmuth von Glasenapp. Köln: Diderichs.

Upanishaden. Ausgewählte Stücke (1966). Aus dem Sanskrit übertragen und erläutert von Paul Thieme. Stuttgart: Reclam.



Ultimos cambios: 15 de setiembre de 2016

 

 
 

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