JUAN BAUTISTA CAPURRO(1798 - 1872)
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Juan
Capurro Ruano era hermano de Haroldo Capurro Ruano quien se
casó con
Elida Etchegaray. Su hijo Mario Capurro Etchegaray y Raquel
Fonseca Piaggio son los padres de Rafael
Capurro Fonseca. En los Anexos incluimos
los siguientes textos: 1. La
historia de la familia de Castro
relatada por Ricardo Goldaracena en el "Libro de los Linajes" (Tomo 1,
Arca
Editorial, Montevideo 1976, p. 118-122). 2. Textos y fotos
publicados en el libro "El Prado" editado por Denise
Caubarrère. 3. Un texto de Federico
E.
Capurro sobre "El Prado". 4. Un texto de
Ricardo
Goldaracena
("Los barrios de Montevideo") sobre el barrio Capurro. 6. Un extracto del libro de Carlos Pérez Montero: "La calle del 18 de Julio (1719-1875). Antecedentes para la historia de la ciudad nueva" (Montevideo, Imprenta "El Siglo Ilustrado" 1942) donde el autor dedica un capítulo a la obra de Juan Alberto Capurro. 7. Imágenes y un
texto de Mario Benedetti sobre el Parque Capurro y su casa en la calle
Capurro.
De acuerdo a la
información de la Parrocchia S. Ambrogio (Voltri),
Giovanni Battista Capurro nació el 19 de Febrero de 1798.
Algunos datos fueron completados gracias a diversas fuentes familiares
así como a la colaboración del Arq. Marcelo Paysse.
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![]() La primera
edición de este trabajo fue publicada, en edición
familiar, en 1970. No se
trata de una investigación histórica que el autor no
tiene capacidad ni
experiencia para realizar; se trata más bien de una modesta
recopilación de
datos, que fue iniciada originalmente porque un biznieto de Juan
Bautista
Capurro se sorprendió por la falta de conocimientos que
tenían sus parientes
sobre la persona y la vida del marino genovés ("capitano di
longo
corso"), que se afincó en el país a principios del siglo
pasado y fundó
una familia que se ha ramificada notablemente. Todavía, pese a
sus pacientes empeños, le faltan al autor datos importantes
sobre el tema, pero
cree que por primera vez se han ordenado las informaciones disponibles,
lo que
fue motivo para la primera edición. En ésta se han
corregido numerosos errores
y bastantes omisiones de aquella. Es de creer que interese a sus
numerosos
descendientes de varias generaciones (y quizá a alguna otra
persona), leer
estas páginas sobre la personalidad del "cavaliere" Capurro, que
fue
un hombre de progreso en épocas difíciles, estuvo
vinculado a actividades
fundamentales que han dejado huella en el país y dejó su
nombre a un barrio de
la ciudad.
![]() Vista de la ciudad y puerto de Montevideo tomada desde el NO, 1826. Dedicada al Exmo. Sr. Dn. Juan José Durán Caballero Comendador de la orden de Cristo y Oficial de la Imperial del Cruzero Brigadier de los Egércitos (sic) Nacionales e Imperiales y Gobernador Intendente de la Provincia Fuente: http://glaucus.fcien.edu.uy/pcmya/ecos/sodre/Mvah103.html Ver también: Montevideo Antiguo ![]() Juan Bautista Capurro era
marino
mercante. El 25/1/819, el gobierno de Turín, donde estaba
entonces la capital
del reino, le expidió la patente de "capitán de gran
cabotaje", No.
1.071 de CAPURRO GIOBATTA D'ALBERTO, nativo de Voltri, de acuerdo
con los reglamentos respectivos y en razón de haber demostrado
los
conocimientos técnicos necesarios y la aptitud moral requerida,
contando la
edad exigida de 24 años. La patente es expedida por orden del
Secretario de
Guerra y Marina de "Vittorio Emanuele per
Grazia di Dio Re di Sardegna, di Cipro, e di Gerusalemme, Duca di
Savoja, e di
Genova, Principe di Piemonte ec. ec. ec." (Documento
propiedad de la familia Capurro-Aguirre). En los registros de Lloyds
de
Londres figura con anterioridad como armador de los bergantines de
madera
"Annina", "Amalia" y otros, los que se cree viajaron al Mar
Negro por cargas de trigo. Seguramente navegaba en ellos
también, pero, en todo
caso, era capitán del barco en que arribó a Montevideo (quizá
el "Esmeralda"), en
fecha que no se conoce exactamente. Esa radicación en nuestro país tiene
que haber sido anterior a 1829, pues en ese año figura como
miembro de la
Masonería Oriental, lo que hace presumir que estaba en
Montevideo desde algún
tiempo antes. Después se
vinculó por
matrimonio a la familia Castro y aparentemente dejó de navegar,
dedicándose a
sus negocios exclusivamente; aunque, como después se
verá, prosiguió en
actividades relacionadas con el tráfico marítimo. No tuvo
actuación pública, pero era una persona importante en la
colectividad italiana,
(muy numerosa ya entonces), en representación de la cual fue
designado por el
Gobierno en 1870 para integrar la Comisión de Comerciantes y
Propietarios, en
la que actuó poco tiempo. También formó parte del
grupo fundador del Banco
Italiano, el Ferrocarril Central, el Hospital Italiano, la
Compañía de Aguas
Corrientes y el Teatro Solís, en unión con notorias
figuras de la época,
manteniendo además sus propias empresas. J.B.C. vivió
primero en la "Ciudad Vieja", donde nacieron sus
hijos mayores. El 17 de julio de 1853 hubo una fiesta en su casa de la
calle
Piedras e Ituzaingó que, según cuenta el Licenciado
Peralta en
"Resonancias del Camino" estaba a las nueve y media de la noche toda
iluminada. Después construyó una hermosa casa en la calle
Capurro esq. Gutiérrez,
en las proximidades de lo que había sido antes el Caserío
de los Negros, con
macetones de mármol de Carrara sobre cada uno de los pilares de
la verja. Allí
vivió con su familia y numerosos agregados hasta su muerte,
frente al panorama
de la bahía y de los barcos. Esa propiedad, que formaba parte de
los terrenos
de "La Meca", pasó
luego a su hijo menor Eduardo y se vendió posteriormente,
habiendo sido
demolida la casa para edificar una moderna escuela.
Durante su vida de
intenso
trabajo consiguió acumular una cuantiosa fortuna: el total de
los bienes que
dejó, fue tasado en cerca de 900.000 pesos, lo que era
considerable en el año
1872. Es de hacer notar que no dejó campos en herencia: sus
inversiones eran
todas inmobiliarias urbanas o financieras Infortunadamente se ha
perdido
el archivo de sus papeles, que eran muchos según el inventario
de la
testamentaría. Su correspondencia personal y comercial
podría haber dado muchos
datos de interés. Las pocas cartas que se conservan de
él, lo revelan como
hombre de cierta cultura, en razón de la soltura de la letra y
la corrección de
la redacción y la ortografía. Escribía tanto en
italiano como en español. Hay dispersos numerosos
testimonios de su generosidad, ejercida en beneficio de la causa de la
unificación italiana (ayudó a Garibaldi a armar el
barco en que éste regresó a su patria) y de
la colectividad italiana en el Uruguay, como se demuestra en su
donación al
Hospital Italiano. En cuanto a su
carácter, hay un
significativo episodio transmitido por tradición de la familia.
Parece ser que
accedió a dirigir la maniobra de colocar la estatua de La
Libertad sobre su
columna en la plaza Cagancha. Cuando estaban en plena tarea
llegó un militar de
alta graduación y empezó a dar algunas indicaciones sobre
la manera de realizar
el difícil trabajo. J.B.C. le habría dicho que los
militares mandaban en el
Fuerte, pero que él lo hacía en la plaza; y que si
alguien más iba a
intervenir, él estaba de más. Y el militar fue quien se
retiró. ![]()
Fuente: http://www.e-transhotel.com/montevideo_antiguo.htm Nota: La estatua de
la
Libertad es obra del escultor italiano José Livi y fue
erigida
el 20 de febrero de 1867. En realidad es una imagen de la Paz, pero
siempre se la llamó Libertad (RC) Hay bastante
documentación
gráfica sobre su aspecto físico. Además del
óleo de Cayetano Gallino, que (poco
fiable porque este artista acostumbraba a embellecer a sus modelos),
hay varias
fotografías y un retrato de un pintor desconocido muy parecido a
ellas (óleo
propiedad del autor). Por lo que se vé, era hombre de estatura
más bien baja,
pero robusto, con cabeza grande y cara ancha con frente amplia, cabello
castaño, ojos claros (como muchos de sus descendientes) y
grandes patillas al
estilo de la época. Una foto en que está con su esposa y
su hijo menor lo
muestra sentado y en atuendo de ceremonia con yaqué,
plastrón y la medalla de
la orden a la que pertenecía. Los padres de J.B.C.
fueron
Alberto Capurro y Magdalena Consigliere (también figura como
Consigliero o
Concillera en partidas de la Iglesia Matriz), que se casaron
posiblemente en
Génova en fecha que se ignora. Alberto Capurro vivió
aparentemente en Voltri y
murió también en ese pueblo cercano a Génova el
16/6/862. Hubieron otros tres
hijos del matrimonio: Luis, que también era marino y parece
haber perecido en
un naufragio (algunos creen que una familia Capurro de Gibraltar es
descendiente de él); en todo caso, murió antes que
J.B.C., pues éste lo heredó. Otras hijas: Marina,
casada con Carlos G. Rossi
(tenían una hija llamada Elodia); y Angela o
Angiolina, casada
con Pietro Pietranera, del cual matrimonio hubieron dos hijas, Adelaida
y
Eduarda, y un hijo, Césare. Todos los nombrados se radicaron
posteriormente en
Montevideo. Pietranera mandó barcos de J.B.C. y Rossi, fue su
asociado en
negocios; en cuanto a Césare, trabajó primero en la
destilería de alcohol de
Capurro y luego en Salud Pública. Las mencionadas sobrinas
recibieron pensiones
a la muerte de su tío en 1872.
El primer documento de
fecha
cierta existente es la patente de capitán expedida en 1819. En
ella se dice que
se le concedía por tener 24 años cumplidos de edad, lo
que no coincide con los
datos anteriores. En la Iglesia Matriz
(libro 8,
folio 11) está la partida de casamiento de Juan Capurro, nacido
en Génova, hijo
de Alberto Capurro y Magdalena Consellera, con Prudencia de Castro,
nacida en
Montevideo, hija de Agustin de Castro y
María Genoveva Castro,
en fecha
4/10/836. Giovanni Battista Capurro - Prudencia de
Castro
Oleo de Cayetano Gallino (1804-1884) Propiedad de la Sra. Elvira Mousqués de Capurro
PRUDENCIA
DE CASTRO DE CAPURRO (1821-1888) Tenía solamente 15
años cuando
se casó con J.B.C., quien debía contar cerca de 40 en
1836. Se dice que su
padre la llamó un día a la sala y le presentó un
caballero de grandes patillas,
diciéndole: Prudencia, he resuelto que te cases con este
señor. Pudieron vivir muy
confortablemente dada su posición económica y deben haber
viajado más de una
vez a Europa, ya que el hijo menor Eduardo, nació en Génova en 1853. Tanto
éste como su hermano Agustín
perdieron la razón en su juventud. Ambos cónyugues
fueron
retratados por el pintor Gallino, que también lo hizo con gran
cantidad de
figuras del Montevideo de ese tiempo. (Cuadros, propiedad de la
familia Capurro-Mousqués). A la muerte de su marido,
viajó
a Italia para hacer atender y cuidar a sus hijos incapaces, de los
cuales
Agustín era de tipo violento. Se ignora la fecha del viaje, del
cual ya no
regresaría, pero en 1881 estaba instalada en Milán, según
carta de ese año a su nuera Elina Charry de
Capurro. Primero vivió en una villa de Fiésole,
próxima a Florencia, y luego se mudó a Milán,
donde tenía un gran departamento en Porta Romana 100.
Allí la visitaron sus
hijos Juan Alberto y Federico quedando el último
acompañándola varios años con
su esposa Ema Ruano de Capurro y sus hijos Juan Bautista, Federico, Ema
y
Haroldo (Olga nació allí en 1886). Agustín Capurro
murió en la misma ciudad en
1885. Finalmente Doña Prudencia pasó a vivir en Monza, cerca del
sanatorio donde internó a su hijo menor
Eduardo y donde éste murió muchos años
después. Federico regresó a Montevideo
con su familia, debido al mal estado de los negocios familiares. Un mes
después
(4/4/888) murió Doña Prudencia de un ataque cerebral
cuando tenía alrededor de
67 años. Durante su vida de casada
reunió
un hermoso conjunto de muebles, porcelanas, platería y joyas,
parte de lo cual
está todavía en la familia. Se advierte que era mujer de
gusto refinado.
Después de su entierro, su viejo mucamo Vicenzo viajó a
Montevideo con las
joyas y otras cosas, trayendo además dos urnas con las cenizas
de ella y de
Agustín. Vicenzo sirvió luego en la casa de Federico
Capurro Castro. Según la
tradición, Doña
Prudencia fumaba cigarros de hoja y tomaba rapé. Era muy sorda y
sus familiares
tenían que escribirle en vez de decirle las cosas. Por sus
cartas desde Italia
a sus hijos, se vé que pasó una vejez infeliz debido a
sus hijos dementes. Juan Alberto nació
en Montevideo el 17/3/841 (Iglesia Matriz, libro 23, folio 82).
Murió en
Montevideo el 29/11/906 y fue enterrado con Honores de Ministro de
Estado. Había
sido diputado, senador, ministro de Gobierno y de Fomento de Herrera y Obes,
ministro de Fomento de Batlle y Ordóñez y factor
importante de la construcción
de los ferrocarriles, de la red de carreteras y del puerto de la
capital. Fue
en especial un arquitecto notable,
graduado en Turín, autor de hermosos edificios como el Palacio
Santos, la quinta de Raffo, la
casa de Carlos de Castro en la calle Bartolomé Mitre, la casa de
Agustín de
Castro en la calle 25 de Mayo, etc. También realizó el
primer catastro de la
ciudad y fue además un progresista industrial. Prudencio
Agustín nació en
Montevideo el 8/8/842 (Iglesia Matriz, libro
23, folio 180) y murió en Milán el 18/1/885, sin dejar
descendencia. Luis Federico nació
en Montevideo el 2/10/843 (Iglesia Matriz, libro 24, folio 146),
figurando
también inscripto en la Iglesia San Francisco (libro 24, folio
156). Murió en
Montevideo el 10/10/905 en la quinta de Haedo de la calle Lucas Obes,
donde
residía entonces con su familia. Fue diputado, senador, miembro
del Consejo de
Estado, del Banco Nacional y del Banco de la República, fundador
y primer
gerente de la Caja Nacional de Ahorros y Descuentos, creada para
impedir la
usura sobre los sueldos de los funcionarios públicos y actuar
como Monte de
Piedad. Tuvo establecimiento de campo con viñedos en el paraje
ahora denominado
Margat y una hermosa quinta en Santa Lucía (Dpto. de Canelones) y se
asoció con su hermano Juan Alberto en diversas empresas
industriales. Fue además pintor
y
fotógrafo de gran calidad. Luis
Federico Capurro de Castro y Ema Ruano de Arteaga
![]() ![]() ![]() Eduardo Pedro
Pablo (Edoardo Pietro Paolo)
nació en Génova el 1/2/853
(Parroquia de Na. Signora delle Vigne, No. 31). Murió en Monza (Italia) el
30/6/927 sin dejar descendencia. Los hermanos Capurro
Castro
fueron enviados desde niños a Italia. Estuvieron primero en el
colegio de los Padres Escolapios de Savona y
después pasaron Juan Alberto y
Federico a la Real
Escuela de Bellas Artes de Turín, donde el
primero se recibió de ingeniero-arquitecto. Federico no
terminó los estudios,
dedicándose tal vez a su vocación pictórica. De la época de los
estudios en
Italia es el retrato al óleo donde aparecen Juan Alberto,
Agustín y Federico
con el sacerdote Degrossi, que era su preceptor. (Cuadro del pintor
Angelo
Pogessi di Roma, 1859, propiedad de la familia Muñoz del
Campo-Capurro).
Por escritura que
autorizó el
Escribano Salvador Tort el 29/12/837, Juan Bautista Capurro, en
condominio con
José Lapuente, adquirió en 2.000 patacones de
Tomás Basáñez una extensión de
terreno situada en la margen izquierda del arroyo Miguelete en su
desembocadura
en la bahía de Montevideo y con un amplio frente sobre la misma
bahía (llegaba
por el este hasta el paraje conocido por el Caserío de los
Negros). Esos
terrenos los hubo Basáñez por donación de Teodora
Cuenca, quien a su vez los
compró al Gobierno por escritura autorizada por el Escribano
Francisco Araucho
el 2/5/832. Existe un expediente del
año
1840, en el que Juan Bautista Capurro solicitaba se le adjudicara una
restinga
de piedras y terrenos submarinos con frente a su propiedad, pero no se
dictó
resolución al respecto. En el año 1861,
Juan Bautista
Capurro se presentó al Gobierno pidiendo autorización
para construir un muelle
y demás obras accesorias sobre la bahía, destinado a
lastrar los buques de
ultramar, frente a los terrenos de su propiedad situados en la margen
izquierda
del arroyo Miguelete y con frente a la bahía. El permiso fue
concedido por
decreto del Ministerio de Hacienda de 7/2/861. En el año 1872
(exp.No. 160), se
presentó al Gobierno denunciando terrenos submarinos frente a su
propiedad, en
la parte comprendida entre la rambla Sud-América en
construcción entonces y la
orilla del río proyectada. Esta gestión terminó
con la escritura autorizada por
el Escribano Tomás de Tezanos en 21/12/888 por la cual se
reconocía la
propiedad de 22.640 mts.2 que resultaban excedente del área
fiscal denunciada. La
escritura fue hecha a favor de Juan Alberto, Federico y Eduardo Capurro
por
haber fallecido ya Juan Bautista Capurro y su esposa. La manzana de terreno
donde
estaba el muelle (cuyos restos todavía existen) fue adjudicada
posteriormente a
Eduardo Capurro y vendida a la muerte de éste por sus herederos,
a Juan
Restelli, quien tuvo algunas dificultades para probar la salida fiscal
de esa
parte de "La Meca", resolviéndose el asunto recién en
1937
(Ministerio de Hacienda, carpeta No. 919) con la comprobación
que la salida
fiscal ya había ocurrido en 1832. En otra parte de los
terrenos
tenían su ubicación en tiempos de Juan Alberto y Federico
Capurro, la Gran
destilería Oriental y la Cervecería Germania, que fueron
vendidas después. En cuanto al resto de las
tierras presumiblemente habían sido vendidas poco a poco. En
todo caso, lo
adjudicado de ellas a Eduardo Capurro fue la manzana referida sobre el
mar y el
predio ocupado por la quinta de Juan Bautista Capurro. El autor se ha extendido
en
detalles sobre esta propiedad porque no solamente era un centro
importante de
la actividad de Juan Bautista Capurro, sino también porque en
ella tenía su
casa, todo lo qual hizo que la calle que va desde Agraciada hasta la
playa se
llamara también Capurro, lo mismo que el barrio. El nombre
original de "La Meca" ha sido completamente olvidado por las
generaciones siguientes. En una época, la playa era la
más concurrida de
Montevideo, lo mismo que el parque que hizo la compañía
de tranvías, con su
famosa pista de patinaje. Después Capurro perdió su playa
y se transformó en un
barrio industrial y de edificación modesta, aunque sin perder
naturalmente su
hermoso panorama de la bahía. ![]() Siguió navegando
por lo menos
hasta 1830, pues en enero de ese año declaró en la
Capitanía de Aduana que unos
días antes el barco "Penguin" del que era capitán
había sido "sorprendido
por un fuerte viento soplando del W y del SW, descubriéndose
entonces que la
embarcación hacía agua". No se sabe si
continuó
activamente en la marina después, pero hay numerosas noticias
sobre su
actuación como armador o consignatario marítimo: Anuncio
en "El
Nacional" de 24/9/835: "Para
Génova en derechura saldrá sin falta a fin de mes el muy
velero, forrado y
clavado en cobre, bergantín "Príncipe Eugenio",
Capitán Miguel A.
Geriola, teniendo dos terceras partes de su carga pronta. Los
señores que
gusten de cargar el resto o ir de pasaje, teniendo excelentes
comodidades al
efecto, pueden concurrir para tratar a sus consignatarios Capurro y
Castro". En otro diario del
2/8/841: "Para
Valparaíso en
el Pacífico saldrá este mes la barca "Prudencia". Su
capitán
Pietranera vende carga y pasajeros, a los cuales ofrece las mejores
comodidades
y buen trato. Dirigirse a su consignatario J.B. Capurro". Esta embarcación
hacía también
viajes a El Callao, naturalmente navegando a vela por el estrecho de
Magallanes. Hubo también otras empresas de J.B.C. también
vinculadas al tráfico
marítimo: a) La explotación
de los arenales y
pozos de agua potable de "La Meca", donde existían las
instalaciones
necesarias para servir a los buques de ultramar, que en ese tiempo
solían
volver sin carga a Europa y necesitaban lastre y naturalmente agua
dulce, de la
cual había abundancia en esa extensión que abarcaba unas
24 cuadras cuadradas. Isidoro
De
María relata en su libro "Montevideo Antiguo": "En el
año 1866 hubo
una gran seca que ocasionó se agotaran todos los aljibes de
Montevideo. Faltaba
completamente el agua. Capurro se ofreció a traer toda la
precisa de su
establecimiento en la playa del Arroyo Seco. Aceptada la generosa
oferta, se
traía embarcada desde esa playa. En sólo 18 días
se repartió al vecindario la
friolera de 2.133 pipas de agua, costando este serviciode transporte a
la
Dirección de Salubridad, 1.514 pesos". El capataz de "La Meca"
era el genovés Ambrosio Rotondo, que había servido con
J.B.C. cuando éste
navegaba. Más adelante recibió la concesión para
los baños en la playa y el
negocio de la arena fue transferido al inglés William Evans. c) La Compañía
Oriental de Seguros Maritimos,
que fundó en 1854 con Juan Bautista Charry, gerente de la
línea naviera
Messageries Imperiales (que fue luego su consuegro) y su cuñado
Carlos G. Rossi
(E. Acevedo, ob. cit., tomo II, pag. 552). El seguro marítimo
había estado
hasta entonces a cargo de firmas extrangeras y parece ser que la
Oriental fue
la primera aseguradora del Plata en ese ramo de capitales nativos. También tuvo
J.B.C. fuerte
activa intervención y fuerte capital en la Sociedad de
Edificación y Crédito
Hipotecario "Progreso Oriental" (dejó a sus herederos un
importante
paquete de acciones). Esta sociedad se ocupaba de negocios
inmobiliarios,
especialmente de loteos en la ciudad de Montevideo. Era accionista del Banco
Italiano, lo que es natural dada su posición en la colectividad,
pero se ignora
si integró alguna vez su directorio. También estuvo entre
los accionistas
fundadores del Teatro Solís. Un dato poco conocido fue
dado
al autor por el Prof. Juan E. Pivel Devoto: en
cierta ocasión J.B.C. propuso al gobierno la emisión de
moneda fraccionaria,
que escaseaba mucho en algunos períodos del siglo pasado. La
propuesta fue
aceptada y la emisión se hizo poco después. Esta breve reseña
da una idea
del espíritu de progreso e iniciativa del marino italiano que,
como tantos de
sus compatriotas, contribuyó eficazmente al desarrollo de la
economía de su
país de adopción. J.B.C. pertenecía
a la orden
masónica. En el museo de ella en
Montevideo
figura un diploma que dice así: "A.L.G.D.G.A.D.U.
(a la gloria del Gran Arquitecto del Universo). Nos y los demás
miembros que
componen la regla de los hijos del secreto, provisionalmente y
regularmente
constituída al Oriente de Montevideo, a todos los hermanos
masones esparcidos
sobre la superficie de la tierra, S.F.U. (salud, fuerza, unión),
sabed que
nuestro muy querido hermano Juan Capurro es aprendiz
compañero del
Antiguo Rito Escocés aceptado y que por sus servicios y virtudes
que loadornan
ha obtenido en nuestra Sagrada Orden el grado de Maestro
Simbólico, con las
formalidades del Rito ha sido incorporado a nuestro seno previos los
juramentos
de estatuto y ha asistido a nuestro trabajo con el celo propio de un
buen
Hermano, cumpliendo las obligaciones de tal; y por cuyo motivo os
encargamos y
suplicamos le reconozcáis en el referido Grado, lo
recibáis fraternalmente y le
auxiliéis como es debido. Dado en Lugar Cubierto, el día
9 del 7o. mes del año
1829, era vulgar. Firman P. Cavia, J.M. Numa, José Masera Sirio,
y otras firmas
ilegibles." Este diploma fue expedido
por
una logia de la Masonería cuyo nombre no se conoce, pues no
figura en el
documento. En la copia se han usado las palabras completas en lugar de
las
frecuentes abreviaturas del original. También en el mismo museo
hay otro
diploma fechado el 9 de enero de 5830 (esta cronología
masónica corresponde al
año 1830 de la corriente). Fue expedido en ocasión de
concederse a J.B.C. el
grado 7 de la orden, firmando Juan Melo Rodríguez, José
Brito del Pino, Joaquín
Sagra, Angel Rini, Carlos San Vicente y otros. Este diploma
corresponde a una rama
diferente de la Masonería: la filosófica. En la reseña
publicada en
folleto por el Ospedale Italiano Umberto Primo en 1949 se lee lo
siguiente: "Año
1852. Entre algunos italianos residentes en Montevideo surge la idea de
cooperar con las autoridades nacionales de la República en la
obra de asistencia
médica, que en forma precaria prestaba el Hospital de Caridad de
esta ciudad. Para
ello se pensó en fundar un hospital que sería
constituído y mantenido luego con
la contribución voluntaria de los italianos y que
serviría para atender a los
compatriotas enfermos necesitados. En ese año se nombra una
comisión compuesta
por los señores A. Benvenutto, Dr. G. Bottini, Juan B. Capurro,
P. Cassarino,
Presbítero J. B. Cúneo, A. Folle, V. Gianello, J.
Mazzini, G. Narizano, L.
Nascimbene, A. Paullier y A. Riccordi. A ellos se encomendó la
tarea de iniciar
los trabajos conducentes a la realización de la idea". "Año
1853. Presentes el Encargado de Negocios y el Cónsul de Su
Majestad el Rey de
Cerdeña y numerosos y distinguidos miembros de la
población italiana de
Montevido, el 23 de abril de ese año se realiza una
reunión. En ella se aprueba
con entusiasmo el proyecto de creación de un "Hospital Italiano"
y se
nombran comisiones para promover la suscripción del cao (sic) a
capital necesario.
El señor Juan B. Capurro ofrece la donación del terreno
situado en la esquina
suroeste de las calles Soriano y Queguay (hoy Paraguay), para que en
él se
levante el edificio destinado al Hospital Italiano."
El 24/6/860, la
Comisión
Edilicia del Ospedale Italiano se dirige a J.B.C. agradeciéndole
en términos
expresivos su contribución a la fundación del hospital.
Firman todos los
miembros de la comisión y el secretario; entre otros, Andrea
Carassale, Gaetano
Gavazzo, Andrés Folle, Bartolomeo Odicini, Francisco Canessa, S.
Raffo, Carlos
Scotti, etc. (Documento en poder de la familia Capurro-Aguirre). El hospital fundado por
los
italianos fue arrendado al Gobierno del Brasil durante la guerra del Paraguay (1865-1870), para tratar
a los
soldados heridos o enfermos. Se llamó en ese tiempo Hospital
Brasilero. Luego
de terminada la guerra, volvió su destino primitivo. El nuevo hospital, proyectado por el Ing. Luis Andreoni, que es un hermoso edificio, se inauguró en el año 1890, pero el nombre de "Gio Batta Capurro" sólo figura en una placa de mármol evidentemente prevista para varios nombres de fundadores y benefactores del establecimiento, pero que está casi vacía de inscripciones, sin mencionar siquiera a los integranges del grupo de 1852.
5 de la Cía. Oriental de Seguros
Marítimos, $ 10.000,-
v/n. Hay una cantidad crecida
de
vales, conformes, letras de cambio, etc., representando créditos
a favor del
testador, entre ellos ocho vales del Gobierno por un total de $
68.000.-, que
corresponden al saldo adeudado por la compra de los depósitos de
Aduana
("Capurro viejo"). También figuran títulos de deuda
pública en escaso
monto y documentación sobre otras propiedades inmobiliarias que
por alguna
razón no fueron tasadas, entre ellas el nicho No. 113 en el
"cementerio de
la ciudad". Se detallan además gran cantidad de documentos
varios,
correspondencia, etc. El total de los bienes
fue
tasado en $ 884.138.73, que se dividió entre los herederos
después de algunos
ajustes en la proporción de 4/8 para la viuda y 1/8 para cada
uno de los hijos JUAN
BAUTISTA CAPURRO
PRUDENCIA DE CASTRO
(Hijo de Alberto
Capurro
(Hija de Agustín de Castro
y Magdalena
Consigliere)
y María Genoveva de
Castro)
(1798 - 1872) (1821 - 1888) JUAN ALBERTO CAPURRO PRUDENCIO AGUSTIN CAPURRO LUIS FEDERICO CAPURRO EDUARDO CAPURRO
RAMA DE JUAN ALBERTO CAPURRO y ELINA CHARRY
DUROUX Ver en el Anexo el
extracto
del libro de Carlos Pérez Montero: "La calle del 18 de Julio
(1719-1875). Antecedentes para la historia de la ciudad nueva"
(Montevideo, Imprenta "El Siglo Ilustrado" 1942) donde el autor dedica
un capítulo a la obra de Juan Alberto Capurro. Ver
también aquí
(al final de este sitio) ALBERTO
CAPURRO CHARRY ENRIQUE
CAPURRO CHARRY Lia Capurro Aguirre (Ver: Reportaje en este sitio) Enrique Capurro Aguirre
Daniel García Capurro Mario García Capurro Ma. Clara García Capurro Elina García Capurro Alberto García Capurro
Alfredo Arocena Capurro Diego Arocena Capurro Raúl Arocena Capurro Julio Arocena Capurro Juan Alberto Arocena Capurro Oscar Arocena Capurro Elina Arocena Capurro Raquel Arocena Capurro
Enrique Arocena Capurro Ines Arocena Capurro Elena Arocena Capurro Horacio Arocena Capurro
Julio Alberto Castells Capurro, casado con
Sobre la familia Castells ver aquí.
Elvira Capurro Mousques
Ramón Arocena Capurro Luis A. Arocena Capurro German Arocena Capurro
Rector de la
Universidad de la República (2006-2010; 2010-) Nelly Arocena Capurro Eduardo Arocena Capurro Marta Arocena Capurro
Dolores Muñoz
Capurro
RAMA DE LUIS FEDERICO CAPURRO y EMA RUANO
DE ARTEAGA GOMEZ
![]()
Elina Capurro Castells Ema Capurro Castells ***Raul Capurro Castells (editor de este
texto sobre Juan Bautista Capurro) Elsa Capurro Castells Beatriz Capurro Castells Ivana Capurro Castells
![]() Federico E. Capurro Ruano
Julia Capurro Calamet Federico Capurro Calamet Jorge Capurro Calamet Beatriz Capurro Calamet Ivana Capurro Calamet Eduardo Capurro Avellaneda
Élida Capurro
Etchegaray
(1910 - 1968) Haroldo Capurro
Etchegaray (1913 - 1998) Susana Capurro Etchegaray
(1914 - 1971) Mario
Capurro Etchegaray (1917 - 2006) Luis Capurro Etchegaray
(1919 - 1999) Eduardo
Capurro
Etchegaray (1920 - 2004)
EMA CAPURRO RUANO Horacio García
Lagos Capurro Federico García
Lagos
Capurro Rodolfo García
Lagos Capurro Jaime García Lagos
Capurro Ema García Lagos
Capurro Rafael García
Lagos
Capurro
Jacobo Adrian Varela
Capurro Mireya Varela Capurro
Ricardo (Cao) Capurro Fonseca Augusto (Nené) Capurro Fonseca Juan A. (Poro) Capurro Fonseca
Olga Barcia Capurro Lucía Barcia Capurro Alberto Barcia Capurro
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FAMILIA DE
CASTRO Sobre
el origen de la familia de Castro ver el artículo en Wikipedia que
comienza así: "La Casa de Castro, linaje
que se cree de procedencia
castellana y profundo arraigo en Galicia, cuyo probable origen se
encuentra en la villa de Castrogeriz
(provincia
de Burgos)."
ESTIRPE DE LOS DE CASTRO
Juan
de Castro - Gregoria
de Castro
Agustin de Castro -
María Genoveva del Carmen de Castro
(hija de José
Ambrosio de Castro y Bernarda Buela)
Agustín (Legislador) - Laura Mentasti Agustín Laura María - Pedro Visca Juan Pedro (Legislador) - Catalina Caravia Sofía - Antonio Maria Rodríguez Agustín Catalina María Luisa - Manuel Quintela Juan Pedro - Amalia Blixen Claret Enrique - Malvina Vázquez Carlos (Canciller de Venancio Flores) (1835-1911) - Isabel Caravia (hija de Bernabé Caravia y Dolores Gutiérrez) Maria - Pedro Figari Isabel - Felipe Lacueva Stirling Dolores- Antonio María Marques Emma - Javier Larrain Irarrazábal Carlos - Elía Pérez Crosa Agustín - Lucía Ruano (de) Arteaga (hermana de la mujer de su primo Federico Capurro) Julio - María Angelica Martinelli Gianelli Alfredo - Idilia de Azevedo Tourem Eduardo - Olivia Dupont Martínez Félix Enrique -> Prudencia (1821 - 1888) - Juan Bautista Capurro Juan Alberto - Elina Charry Agustín Federico - Ema Ruano (de) Arteaga Eduardo Carmen - Esteban Risso (hijo de Pedro Risso y Rosa Burone) Pedro Rosa María Enrique Balbina Balbina Faustina - Juan José Illa y Viamonte María
Detrás de Isabel Caravia
de de Castro
(sentada junto a Carlos de Castro) se encuentran María de Castro Caravia de Figari y su marido Pedro Figari (con barba) (1861-1938) Ver: Museo Figari ![]() Retrato
de María de Castro de Figari (1907)
Oleo de Pedro Blanes Viale (1878-1926) ![]() Las Glicinas o La casa de los Quinteros (1923) Oleo de Pedro Blanes Viale ![]() Pedro Figari (1861-1938) ![]() Atardecer en la Quinta de Castro Oleo de Pedro Figari ![]() |
![]() ![]()
Nota de los editores
de este sitio: Se trata de la casa de Juan Pedro de Castro,
hermano de
Prudencia, que fue legislador y llegó
a ser grado 33 dentro de la organización masónica, y
fue casado con
Catalina Caravia.
El
'CAVALIERE' CAPURRO Y SU LEGADO Rolf
L. Nussbaum: "Las huellas del ayer" Rolf L. Nussbaum:
nació en Frankfurt/Main, Alemania. Radicado en Montevideo desde
1941. Tiene una larga Sobre
la "Ordine dei Santi Maurizio e Lazzaro" ver aqui
![]()
![]()
![]() ![]() Palacio Santos
exterior ex casa del Presidente M. Santos y actual sede del Ministerio de Relaciones Exteriores ![]() Palacio
Santos
interior ![]() ![]() ![]() Palacio
Estévez
actual Ed. Independencia fue construído en 1873 por el Ing. Edouard Manuel de Castel por encargo del comerciante Francisco Estévez para viviendas y comercios. En 1879 el edificio fue comprado por el Gobierno de Latorre y fue adaptado para funcionar como Casa de Gobierno. Le cupo al Ing. Juan Alberto Capurro proyectar y dirigir su adaptación. Más adelante, en 1987, se hizo una segunda adaptación. Actualmente el edificio se usa para cumplir funciones protocolares de la Presidencia. ![]()
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Mario
Benedetti: La
borra del café (1992):
"Mi familia siempre se estaba mudando. Al
menos desde que tengo memoria. No obstante, quiero aclarar que las
mudanzas no se debían a
desalojos por falta de pago, sino
a otros motivos, quizá más absurdos pero menos
vergonzantes. Confieso que
para mí ese renovado trajín de abrir y
cerrar cajones, baúles, grandes
cajas, maletas, significaba una diversión".
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Fuente: MonteVIdEO. Arte y Paisaje. Concepción y Textos: Ramón Mérica (Montevideo 2003, pág. 200-213) Capurro
Desde Génova, con amor El
apellido Capurro aparece cuatro veces
en el nomenclátor de Montevideo: está consagrado en una
calle, en un barrio, en una playa y en un parque. Los cuatro nombres
están en el mismo paraje. Al borde del parque Capurro
está la calle homónima que se extiende desde la ruta de
acceso a Montevideo construida en los últimos años - que pasa
en ese tramo junto a la playa - hasta Agraciada, paralela a la calle
Gil, al norte de bulevar Artigas. Su continuación
morfológica, al Norte de Agraciada, ya no se llama Capurro, sino
Hermanos Ruiz, en evocación de los hermanos Laureano y Manuel
Ruiz Tagale, estancieros de Soriano que proporcionaron los cballos con
que inició su travesía la Cruzada Libertadora de 1825.
La calle Capurro recuerda al inteniero, político y hombre de empresa uruguayo Juan Alberto Capurro Castro (1838-1906), a quien la ciudad capital y el país todo debieron notables progresos. El ingeniero era hijo del marino genovés Giambattista Capurro y de la criolla Prudencia de Castro y Castro. Se había graduado en la Real Escuela de Bellas Artes de Milán y de regreso al país fue legislador, miembro de la JEA de la capital, ministro de fomento del gobierno de Julio Herrera y Obes y luego del de José Batlle y Ordoñez. Fue Capurro el autor de la lujosa mansión de Máximo Santos (18 de Julio y Cuareim), del desaparecido teatro Cibils y de las casas de sus tíos Carlos de Castro y Agustín de Castro, en la Ciudad Vieja, entre otras obras. El país debe al ingeniero Capurro el trazado general de las líneas de ferrocarriles de la República, el proyecto de estudio sobre el puerto de Montevideo y el plano catastro de Montevideo de 1867/1870, una labor cartográfica notable. Como hombre de empresa Juan Alberto Capurro instaló, conjuntamente con su hermano Federico, en la localidad hoy llamada Capurro, una gran destilería de alcoholes, base de la actual planta de Ancap. El barrio de Capurro y el parque tuvieron su origen, y el origen de su nombre, en la quinta La Meca, que el genovés Juan Bautista Capurro, padre del ingeniero Juan Alberto, hizo diseñar en terrenos que adquirió a Tomás Basáñez, en la margen izquierda del arroyo Miguelete, en su desembocadura en la bahía, donde en otro tiempo había estado situado el "caserío de los negros". UN
VÉRTICE DE LA
VIDA DULCE
La playa de Capurro, sobre la bahía y frente al puerto, se popularizó a fines del siglo XIX, a causa de la instalación de la Compañía de Tranvías al Paso Molino y Cerro (a tracción a sangre, o sea, travías tirados por caballitos) que desde Agraciada, tenía dos ramales que llegaban hasta la costa. Tiempo después se estableció una línea de vaporcitos desde el puerto de Montevideo al Cerro. En verano, el vaporcito, en dos de sus viajes, hacía escala en el muelle de Capurro. El ingeniero Juan Alberto Capurro fue autor de la iniciativa de crear un gran balneario en la playa, con un importante hotel de 285 habitaciones, dotado de un restaurante, terrazas, gimnasio, hidroterapia y otros servicios. Este ambicioso proyecto se frustró al sobrevenir la crisis económica de 1890, la famosa crisis que arruinó también a don Emilio Reus, que tenía un proyecto similar en la península de la Ciudad Vieja, en la actual calle Juan Lindolfo Cuestas, donde durante años funcionara la Facultad de Humanidades. Hoy, ese edificio está tapiado. En 1910, Esteban Elena, director general de la empresa de tranvías La Transatlántica, impulsó la creación de un parque junto a la playa Capurro. El 30 de diciembre de ese año se inauguró el bonito parque, que todavía existe, aunque muy venido a menos, según se lo ve desde la nueva carretera de acceso a Montevideo. Este parque fue proyectado por el arquitecto alsaciano Jules Knab y realizado por el arquitecto florentino Giovanni Veltroni. Era una hermosa realización edilicia de su tiempo, con sus importantes terrazas, balcones y escalinatas de balaustradas, todo ornado con jarrones, macetas y medallones esculturados; tuvo gran concurrencia de público y fue una importante atracción para las familias y centro social durante mucho tiempo. Había pista de patinaje, conciertos y otras diversiones, todo frente al hermoso paisaje de la playa y la bahía. Fue un punto imperdible del Montevideo elegante de la época, lo mismo que el Hotel del Prado, también obra de Knab y Veltroni (1912). UNA OBRA ÚNICA La labor cartográfica del ingeniero Juan Alberto Capurro es verdaderamente notable y digna del recuerdo. Una verdadera obra maestra de la cartografía es ese plano catastro, compuesto de 350 piezas, que abarca toda la Ciudad Vieja y la Nueva, desde el extremo de la península en el Oeste, hasta la calle Santa Lucía (hoy Santiago de Chile), en el Este. Una obra maestra de un inusual virtuosismo de detalles. Esta notable reliquia se encuentra archivada en su versión original de 350 hojas, dibujadas y pintadas una por una a la acuarela, en el Museo Histórico Municipal (Cabildo de Montevideo). Y hay que dar una voz de alerta porque corre peligro de perderse. Se va a perder, si no se perdió ya. No hay que ser tremendista, pero corresponde llamar públicamente la atención sobre un objeto museable de primera categoría que debe ser protegido de los estragos del tiempo y de los efectos de la humedad." -------------------------------
"Sería buena cosa que pudiéramos disponer de una maqueta de la "ciudad vieja", extendida -por ejemplo- hasta la calle Andes. Y mejor todavía si pudiéramos disponer no de una sino de dos maquetas, para tener una clara noción de los cambios que se han procesado en esa trama, digamos entre 1870 y nuestros días. Y lo de 1870, no es caprichoso, porque fue en el entorno de esa fecha que el joven ingeniero Juan Alberto Capurro, realiza el Plano Catastro de Montevideo. Dice al respecto el arquitecto Carlos Altezor: "Dibujado a tinta china y acuarelado, mostrando las plantas de techo de cada manzana con el detalle de sus cuatro fachadas; deslindando cada parcela; los ocho tomos de láminas en los cuales está organizado el Catastro constituyen un útil de trabajo invalorable para los estudiosos de lo urbano" (*). También serán un "útil invalorable" para los maquetistas..." Ver:
ACUARELAS DE MONTEVIDEO / Reflexiones a partir del Catastro del Ing.
J.A. Capurro" / Beisso, Quijano y Altezor / Impresora Gráfica-
1997.
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