HEIDEGGER Y LA EXPERIENCIA DEL LENGUAJE

Rafael Capurro
 

 

 
     

    Este artículo fue presentado en Montevideo en una reunión del Grupo Freudiano de Trabajo el 22 de diciembre de 1981 y fue publicado en la revista Cuaderno de psicoanálisis freudiano (Montevideo), No. 22, 1982, p. 81-86. El texto que sigue tiene pocas modificaciones formales con respecto al original publicado.

 

 
"¿Por qué crees tú que sea saber,
aquello poco por lo cual un hombre
supera a otro?"
Píndaro, Fragm. 54
 
INDICE

Preliminares
 
I. La experiencia filosófica en sentido estricto 
II. El modelo de la analítica existenciaria (Daseinsanalytik) 
III. El lenguaje como información y la experiencia poética del lenguaje 
Bibliografía 


PRELIMINARES

Tal vez para alguno de Uds. que haya seguido la problemática de la investigación filosófica de los último años, le resulte un poco extraño el querer retomar la línea de pensamiento filosófico abierta por Heidegger y en especial su pensamiento sobre o, mejor dicho, desde el lenguaje. En estos últimos años, en efecto, hemos estado viviendo el auge del pensamiento analítico y el desarrollo de la lógica y de la formalización, proceso que tiene su faceta práctica por ejemplo en los lenguajes de programación y en la investigación sobre la así llamada inteligencia artificial. Además hay que recordar el enorme desarrollo de las ciencias del lenguaje y la aplicación de muchas de estas investigaciones en el campo de la información en general incluída la problemática de la técnica de transmisión y procesamiento de señales y de la información científica, técnica y económica en especial - una de las bases, junto con la energía y las materias prima, del desarrollo de la sociedad industrial contemporánea y tal vez el germen de lo que suele denominar la sociedad post-industrial del futuro.

Viendo todo este vasto campo de la investigación científica y filosófica actual en torno al lenguaje, resulta difícil querer pretender no sólo decir algo nuevo en relación con todos los mencionados campos, sino también, el querer decir algo nuevo en uno de dichos campos como es el filosófico, y con respecto a este último tal vez extrañe también querer retomar a un pensador que, por lo menos en Alemania, ha caído en un cierto olvido en la última década. El pensamiento de Heidegger sobre el lenguaje en parte su pensamiento en general ha sido sumamente criticado y tildado de mítico e irracional. Con las referencias que sigue les propongo tratar de precisar lo que, a mi modo de ver, y permítanme que subraye esta frase, es lo característico de una experiencia y de una reflexión filosófica sobre el lenguaje, lo cual no excluye de ninguna manera todos los otros puntos de vista, sean filosóficos o científicos, posibles. Quisiera aquí señalar una diferencia, a modo de propuesta, entre lo que yo llamaría la experiencia filosófica en sentido estricto y la investigación filosófica.

La primera es una experiencia específica, luego aclararé su naturaleza, que se desdobla en sus contenidos, por ejemplo en el lenguaje, sin perder su unidad. La investigación filosófica, y creo también la investigación científica, en caso que no se quiera considerar a la primera como parte de esta última, es plural tanto en lo que respecta a sus contenidos como a sus métodos. Hoy día parece inaceptable el monismo de una escuela filosófica, sea esta la analítica, la existencialista, la marxista, la del racionalismo crítico, la fenomenológica, la trascendental o la existenciaria (en sentido Heideggeriano) que es la que retomamos en estas líneas. Es con esta conciencia de pluralidad que creo podemos retomar por ejemplo la pregunta y el modo de preguntar Heideggeriano en las investigaciones filosóficas que siguen, sin otra ambición que la de pretender decir algo que otros tal vez no digan tan claramente.

 

I. LA EXPERIENCIA FILOSOFICA EN SENTIDO ESTRICTO

A mi modo de ver la experiencia filosófica originaria y en ésta ha de basarse una reflexión filosófica originaria sobre el lenguaje, aunque no necesariamente, como señalé anteriormente, la investigación filosófica en general no es otra que la del thaumádsein griego, el admirarse de que todo es y de que este ser  pensado como verbo y no como hipóstasis es el acontecer de una apertura espacio-temporal de la cual no sólo el origen y el fin escapan a nuestro conocimiento, sino que aún el mismo proceso de eclosión o desvelamiento nos posibilita sólo conocimientos parciales, conjeturas como les llaman los modernos racionalistas críticos a las teorías científicas. Este admirarse por el desvelamiento o por la eclosión del ser es una experiencia que fue tematizada tal vez por primera vez en Grecia hace unos 2500 años. A aquellos que la han seguido tematizando se les ha llamado desde entonces filósofos, en virtud de su conciencia sobre la esencia finita del saber. Sabios son sólo los dioses, dice Platón. La filosofía entonces, en este sentido estricto, no es algo esotérico, ni mucho menos doctrinario, no es algo que influya sobre los métodos científicos, o algo que determine directamente nuestra vida biológica o social, sino que es simplemente la tematización de esa experiencia que, según podemos saber, sólo le es dado experimentar y tematizar al hombre. Con ello estamos diciendo pues implicitamente que dicha co-respondencia al ser nos constituye específicamente en nuestro ser (pensado como verbo) humano. Pero dicha experiencia al mismo tiempo nos de-centra: aunque seamos el lugar del de-velamiento no tenemos ningún motivo para considerarnos el centro de dicha eclosión. Hacer eso sería justamente olvidar al velamiento de que hablábamos al comienzo, con lo cual dejaríamos no sólo de ser filósofos sino también de ser científicos.

Esta experiencia fue tematizada por Heidegger en su obra Ser y tiempo y el hecho de que él siguiera trabajando en ella (haciendo correcciones que han sido publicadas recientemente en una edición crítica) hasta el final de su vida no es signo de un empecinamiento necio sino la conciencia de haber expresado una visión - una theoria, por tanto, en el sentido griego de la palabra - que sirve como punto de referencia a todo el desarrollo posterior, comparable por ejemplo a la visión de la crítica Kantiana, a la alienación de Marx, o a las ideas de Platón.


II. EL MODELO DE LA ANALITICA EXISTENCIARIA

El tema del lenguaje no ocupa ciertamente en Ser y tiempo un lugar preponderante (aunque dicho tema se anuncia ya en obras anteriores), pero para entender en que sentido Heidegger reflexiona en más profundidad posteriormente (ya en la década del 30 en relación con sus clases sobre Hölderlin) sobre ello, creo que es necesario exponer brevemente algunos puntos de la analítica existenciaria. Tomo los esquemas siguientes de la obra de un conocido psiquiatra suizo, Medard Boss, quien fue largos años amigo de Heidegger y con el cual escribió lo que se podría llamar una obra conjunta, ya que Heidegger leyó y dio su opinión sobre cada una de sus páginas: "Fundamentos de la Medicina y de la Psicologia" (Grundriss der Medizin und der Psychologie, Berna 1975). 

En dicha obra aparecen contrapuestos el esquema subjetivista del hombre es decir del conocimiento, de la comunicación, y del lenguaje, en el que está basado, según Boss, el psicoanálisis freudiano (Psychoanalyse) con el modelo del analísis existenciario (Daseinsanalyse). Dichos modelos son representados gráficamente por Boss aproximadamente así:

 
 
 

Modelo A (Boss, 1975, p.288) (texto adaptado para el presente artículo) 
1 - el cuerpo humano 
2 - el cerebro 
3 - la psyche 
4 - representación-imagen intrapsíquica de una casa del mundo exterior 
5 - mundo exterior 
6 - rayos ópticos del objeto del mundo exterior 
7 - objeto del mundo exterior 
8 - el hablar de uno a otro (Diá-logo) entre dos personas sobre sus representaciones-imágines intrapsíquicas del objecto del mundo exterior

 
 
 
 
 
Modelo B (Boss, 1975, p. 289) (texto adaptado para el presente artículo)
1 - La apertura mundanal ek-sistential (Da-sein) como ámbito mantenido abierto por ambas ek-istencias en la cual perciben y pueden co-responder a las cosas que se les manifiestan (o de-velan) en una situación local determinada 
2 - Velamiento (oscuridad) 
3 - Tematizar (recordar) una experiencia común a raíz de algo que se manifiesta en el presente  
4, 5, 6: experiencia existencial común junto a un tranvía en frente a una casa de forma que las percepciones permanecen (casi) no-temáticas  

5 +++: indican el existir ek-stático de una de las personas junto a las cosas de un mundo común 

5 oooo: indican el existir ek-stático de otra persona junto a las cosas de un mundo común

 
 
 
 
 

En el primer modelo el lenguaje es concebido como un medio o instrumento para la comunicación de dos psyche-cápsulas (a las que entran la representación de las cosas y de las que salen las palabras). En el segundo modelo el hombre no precisa que las cosas "entren" porque él "ya está siempre afuera" junto a las cosas, ese "estar afuera" es precisamente la apertura espacio-temporal y en especial comprendida ésta como la compleja estructura que Heidegger denomina ser-en-el-mundo.

III. EL LENGUAJE COMO INFORMACION Y LA EXPERIENCIA POETICA DEL LENGUAJE

El lenguaje no es aquí primariamente un instrumento sino que es el lugar del des-velamiento o, en palabras de Heidegger a menudo mal entendidas (como demasiado míticas) "la casa del ser", el lugar por tanto donde el ser (pensado como verbo) se dice. Las palabras no son etiquetas que les ponemos a las cosas, sino que surgen de la percepción significativa y mundanal de las cosas. Desde dicha red de relaciones es el lenguaje el que nos habla y nosotros los que co-respondemos. Cuando la co-respondencia es al proceso de des-velamiento en cuanto des-velamiento, el lenguaje parece oscurecerse. Cuando este oscurecimiento no es oscurantismo sino un intento de co-respondencia a lo velado como velado decimos que el lenguaje es poético. Así como una de las características del velamiento es su inagotabilidad, que nos pone siempre de nuevo en cuestionamiento descentrándonos, así también todo auténtico lenguaje poético está siempre por des-cubrirse, nos lleva siempre por delante.

Es por eso que para Heidegger son los poetas quienes están a la escucha del lenguaje. Es por eso que la medida del ser humano y con ello también la medida de la salud psíquica es el habitar poéticamente sobre esta tierra, como dice Heidegger retomando a Hölderlin. Esto, como Uds. pueden ver, no tiene nada que ver ni con un misticismo, la pregunta por Dios puede plantearse desde aquí de una forma muy diferente a la que se plantea desde el esquema subjetivista, ni mucho menos con un romanticismo: la experiencia originaria filosófica es vivida ciertamente en determinados momentos, por ejemplo de angustia o de alegría, de libertad o enfermedad, de entrega etc. en los cuales el estar más allá de las cosas - lo abierto en Heidegger, la trascendencia Kantiana, aunque aún pensada subjetivamente - es percibido como des-velamiento. Esto está por supuesto muy lejos de querer ir buscando misterios por donde no los hay. El vivir poéticamente no es vivir en un pseudo-parnaso, sino que es "en la tierra", ni tampoco es una mera actividad intelectual sino que es un "hablar". La existencia poética, es decir humana, es la existencia abierta por excelencia. Boss reinterpreta desde aquí las así llamadas enfermedades psíquicas así como los conceptos fundamentales de Freud, en especial al concepto de inconsciente.

La representación del lenguaje como información es como un negativo fotográfico - dice Heidegger - de la experiencia poética del lenguaje. Así como un mundo sin información y sin formalización sería un mundo más pobre y más violento, así un mundo en el que sólo domine dicha representación del lenguaje puede llegar a ser un mundo sin sentidos. ¿Esto les parece a Uds. un irracionalismo?
 
 
 

BIBLIOGRAFIA

I. Artículos en español

La cosa para pensar. Cuaderno de psicoanálisis freudiano (Montevideo) 7, p. 147-155. 
La hermenéutica y el fenómeno de la información. Cuaderno de psicoanálisis freudiano (Montevideo) 8 (1987) p. 107-120 
Poesía y psicoanálisis. Notas pre-analíticas sobre una elegía de F. Hölderlin. Cuaderno de psicoanálisis freudiano (Montevideo) 4 (1983) p. 95-118.    
La pregunta hermenéutica por el criterio del sentido del lenguaje. Stromata (Buenos Aires) 1971, p. 105-120. 

II. Artículos en alemán e inglés: 

Hermeneutics and the Phenomenon of Information (Aufsatz/article) (2000) (in print) 
Heidegger, Ortega, Scannone, Vattimo (Lexikonbeiträge/encyclopedia)  (1999)  
Hermeneutik im Vorblick. Einführung in die Angeletik (Vortrag/Lecture) (1999) 
Leben im Informationszeitalter (Buch/book) (1995)  
Sein und Zeit und die Drehung ins synthetische Denken (1993) (Aufsatz/article)  
Plädoyer für eine artifizielle Hermeneutik (Aufsatz/article) (1993)  
Informatics and Hermeneutics (Aufsatz/article) (1992) 
Nachwort zu G. Vattimo: Das Ende der Moderne (1990) 
Heidegger und Aristoteles (Rezension/Book review) (1988) 
M. Heidegger: Ausgewählte Werke (Lexikonbeiträge/encyclopaedia) (1988) 
Die Informatik und das hermeneutische Forschungsprogramm. In: Informatik-Spektrum (1987) 
Hermeneutik der Fachinformation (Buch/book) (1986)

 
 
     

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